Mircea Lucescu, uno de los entrenadores más exitosos y carismáticos del fútbol europeo de las últimas décadas, falleció a los 80 años. Conocido como “el Maestro”, Lucescu dejó una huella imborrable en el fútbol de Rumania y en varios de los clubes más importantes de Europa, especialmente en el Shakhtar Donetsk de Ucrania. Como jugador, vistió la camiseta del Dinamo Bucarest durante gran parte de su carrera, club con el que ganó múltiples títulos de liga. Capitán de la selección rumana, disputó 70 partidos internacionales y participó en el Mundial de México 1970. Lucescu inició una larga y exitosa trayectoria como técnico. Dirigió a grandes clubes como el Dinamo Bucarest, Brescia, Reggiana, Rapid Bucarest, Inter de Milán, Galatasaray, Besiktas y, sobre todo, el Shakhtar Donetsk, donde se convirtió en una verdadera leyenda.
En el club ucraniano permaneció durante 12 años (2004-2016), ganando 8 títulos de liga, 6 Copas de Ucrania y, especialmente, la Copa UEFA en 2009, el mayor logro internacional en la historia del Shakhtar. Bajo su dirección, el equipo se consolidó como uno de los más competitivos del Este de Europa y formó a numerosas estrellas. Lucescu también dirigió a la selección de Rumania en dos etapas, clasificándola a la Eurocopa 2016. Su último gran cargo fue como seleccionador de Ucrania entre 2016 y 2019.
Conocido por su inteligencia táctica, su exigencia y su fuerte personalidad, Lucescu hablaba fluidamente varios idiomas (rumano, italiano, español, inglés, ruso y turco), lo que le permitió adaptarse a diferentes culturas. A lo largo de su carrera, Lucescu ganó más de 35 títulos oficiales, lo que lo ubica entre los entrenadores con más trofeos en la historia del fútbol europeo.

