El ministro de Economía, Luis Caputo, reunió este martes a parte del núcleo más influyente del empresariado argentino en el Alvear Palace y dejó una frase que rápidamente se viralizó en chats corporativos y mesas de dinero: “Estoy más optimista que nunca. Creo en un 2026 espectacular, pero sobre todo este es un comienzo que va a cambiar la economía por muchas décadas”.
Caputo inició su intervención recordando que, desde la asunción de Javier Milei, Argentina “está incursionando en uno de esos momentos en los que efectivamente la Historia cambia”. Para el titular del Palacio de Hacienda, la diferencia con gestiones anteriores es clara: “No creo que hayamos sido los primeros en 120 años que pensemos que este es el camino correcto, pero sí probablemente el presidente es el primero que se animó a llevarlo a cabo. Para eso hace falta no sólo visión, sino coraje y determinación”, afirmó, remarcando que ese es un rasgo distintivo de la personalidad del actual jefe de Estado.
El ministro se mostró particularmente entusiasmado por lo que definió como “una combinación inédita de factores”: una macroeconomía que, según él, empieza a estabilizarse, un proyecto de reformas en curso y una sociedad que habría validado el rumbo. “Hace veinte meses la elección de Milei, para muchos, tal vez fue una apuesta. Las elecciones de 2025 fueron realmente importantes porque significaron la vuelta, el aval del agente económico que definitivamente considera que este es el rumbo correcto”, sostuvo.
Caputo también subrayó el cambio en la correlación de fuerzas dentro del Congreso: “A partir de hoy somos la primera minoría en la Cámara de Diputados. Eso nos da un plafón mucho mayor para poder llevar adelante las reformas que queremos, pero también para frenar a la oposición en sus intentos de desestabilización”. Con esa frase, el ministro reforzó la idea de que la política —y no sólo la economía— será determinante para el avance del programa oficial.

En materia cambiaria y de reservas, fue categórico: “Somos el gobierno que más reservas compró en la historia argentina, no por poco, por mucho, por más del doble”, aseguró. Además, anticipó que el Banco Central continuará interviniendo para fortalecer su posición: “Vamos a comprar reservas como y cuanto podamos”, adelantó, y detalló un posible rango que oscila entre 7.000 y 21.000 millones de dólares, según distintos escenarios de demanda de dinero.
El cierre de su exposición buscó enviar un mensaje de confianza al sector privado. Con tono épico, Caputo afirmó: “Creo que se viene un cambio de ciclo, creo que el tren ya arrancó y ojalá todos se suban, porque no hay ninguna duda de que, cuanto más convencidos estemos, más cerca estaremos de que Argentina sea el país que más crezca en los próximos 20 o 30 años”. La sala respondió con aplausos, mientras el ministro insistía en que “lo más difícil ya se hizo” y que ahora el desafío es sostener el impulso.
La presentación dejó claro que el Gobierno apuesta a consolidar un clima de optimismo entre los inversores y a marcar distancia de la etapa previa. En un contexto de caída de la recaudación, tensiones políticas con gobernadores y señales mixtas en la actividad económica real, el mensaje de Caputo busca instalar la narrativa de un punto de inflexión. Resta saber si el 2026 “espectacular” que anuncia encontrará respaldo en los indicadores o si el Gobierno deberá enfrentar nuevas pruebas antes de confirmar el despegue que promete.

