La medida, vigente desde febrero, fue levantada a finales de abril después de más de siete semanas sin detección de casos en aves silvestres o comerciales. El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) puso fin a la emergencia sanitaria por influenza aviar altamente patógena (H5). La decisión, adoptada por la Dirección General de Servicios Ganaderos (DGSG), se fundamentó en los datos que pasaron más de 54 días desde el último foco detectado y, hasta el momento, no existe evidencia de circulación del virus en el país.
De acuerdo con la DGSG, los focos identificados durante la emergencia fueron cerrados. Las autoridades remarcaron que el trabajo realizado permitió preservar el estatus sanitario nacional y reducir el impacto sobre la producción avícola. La emergencia había sido declarada en febrero, cuando se confirmaron casos del virus en aves silvestres de los departamentos de Maldonado, Rocha y Canelones. Desde entonces, el MGAP desplegó un esquema intensivo de vigilancia epidemiológica que incluyó monitoreo activo y pasivo en aves comerciales, de traspatio y fauna silvestre. Todos los focos identificados fueron cerrados y la información recabada no indica presencia actual del virus, informó Presidencia.

El cese de la emergencia no implica una relajación en las medidas de control. Las autoridades sanitarias advirtieron que el riesgo de reintroducción del virus “permanece siempre presente” debido a su comportamiento y a sus formas de transmisión. Por lo tanto, se mantendrán las acciones de vigilancia permanente y el plan de monitoreo activo en todo el territorio nacional.
La resolución del MGAP también establece nuevas condiciones para las concentraciones de aves, como exposiciones y remates. Estas actividades deberán ajustarse estrictamente a la normativa sanitaria vigente, lo que incluye el registro de origen y destino de las aves, así como la limpieza y desinfección de jaulas y utensilios antes y después de cada evento. El incumplimiento de estas disposiciones podrá derivar en sanciones, conforme a la legislación vigente.
La DGSG continuará coordinando acciones con el sector productivo y otras instituciones públicas. El objetivo es sostener el estatus sanitario alcanzado y responder con rapidez ante cualquier eventual reaparición del virus. El Ministerio de Salud Pública (MSP), por su parte, mantiene las recomendaciones para la población que incluye no tocar aves enfermas o muertas, notificar los hallazgos a las autoridades y estar atentos a síntomas respiratorios en caso de haber tenido contacto con animales infectados.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) había anunciado en febrero el primer fallecido por gripe aviar, aunque en Uruguay no se registraron casos humanos ni contagios en aves de corral. El levantamiento de la emergencia refleja que la situación está controlada, pero las autoridades insisten en que la prevención es responsabilidad de todos.
Cabe recordar que la Influenza Aviar de Alta Patogenicidad es una enfermedad viral altamente contagiosa. Esta afecta tanto a animales domésticos (principalmente aves de corral) como silvestres. En Uruguay se ha llegado a detectar en fauna silvestre, lo cual ha generado mortandades en aves acuáticas. Así como costeras así como mamíferos terrestres y marinos.
Esta es una enfermedad zoonótica, la cual se puede transmitir de los animales al humano en caso de mantener contacto directo sin protección con animales enfermos, muertos o ambientes contaminados entre otras circunstancias. La misma tiene varias formas de infección como lo es vía aerógena, secreciones de aves enfermas, nasales saliva, materia fecal. También puede ser transmitida por fómites (Objeto inanimado que transmite el virus en forma mecánica como ropa, calzado) , agua, alimentos, etc.

