Se presentaron ayer los resultados de la última encuesta nacional sobre actividades de niñas, niños y adolescentes. El informe fue elaborado entre el Ministerio de Trabajo, el INE y el Comité para la Erradicación del Trabajo Infantil (CETI) con apoyo de Unicef y de OIT. Si bien las cifras están por debajo del promedio regional, no dejan de ser preocupantes. En total 40.200 niñas, niños y adolescentes en todo el país están en situación de trabajo infantil, lo que implica una tasa general de 6,8% del total de niñas, niños y adolescentes de 5 a 17 años.
El estudio por región arrojó que el trabajo infantil y adolescente es mayor en el interior que en Montevideo y es mayor entre las niñas y adolescentes que entre los varones. El informe fue presentado este lunes en la sede del Ministerio de Trabajo, en la que participaron las autoridades ministeriales, representantes de INAU, OIT y del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Si se agrupa por edad, el estudio muestra que el trabajo infantil es mayor a medida que avanza la edad. Por último, el informe confirma que el trabajo infantil disminuye conforme aumenta el nivel socioeconómico de su hogar.
Los datos de la encuesta serán insumos para esa secretaría, a fin de definir medidas sobre el abordaje del problema, aclaró el ministro de Trabajo, Juan Castillo, en relación a la posibilidad de contar con datos actualizados y analizados desde diferentes perspectivas. “Es difícil cambiar una sociedad si no la conocemos, se trata de hincarle el diente al tema”, sostuvo. El jerarca enumeró algunas acciones, como la instalación de una mesa binacional en Rivera, en la frontera con Brasil, para abordar la problemática; el fortalecimiento de los cuerpos inspectivos y la firma de acuerdos tripartitos con varias ramas de la industria.
Asimismo, dijo que generar políticas activas de empleo y apuntalar con mejores salarios a los trabajadores de menores ingresos también son instrumentos directos que pueden ayudar a revertir la situación. Por otra parte, se fortalecerá y capacitará a los equipos inspectivos para detectar las distintas formas de trabajo infantil en el marco del compromiso nacional por la vida, la salud y el trabajo. Con estos insumos, afirmó Castillo, se volcarán estos contenidos al diálogo social generando propuestas que tiendan a mejorar el piso de la protección social de las niñas, niños y adolescentes.
Hoja de ruta para abordar el problema
A partir del procesamiento de la información, se elaborará una hoja de ruta con líneas de acción. La meta es avanzar en un documento que sea un lineamiento de trabajo conjunto, explicó la presidenta del Comité Nacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (CETI), Andrea Bouret.
En tanto, el vicepresidente del Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (INAU), Mauricio Fuentes, consideró es necesario destinar más herramientas para el abordaje y profundizar acciones entre organismos del Estado, sociedad civil, academia y comunidades de vecinos.
Trabajo infantil en Uruguay
La encuesta evidenció que el 6,8% de la población de entre 5 y 17 años se encuentra en situación de trabajo infantil. El 4,9% se desempeñan en actividades económicas y casi el 2% realiza trabajo no remunerado de servicios.
Este escenario se profundiza en el interior y en niñas y adolescentes, sobre todo en los casos de trabajo no remunerado (2,8%). La tasa es mayor en varones cuando se habla de trabajo en actividades de producción (5,5%).
Participaron de la actividad, la jefa del Departamento de Estudios Sociodemográficos del INE, Fiorella Di Landri; la representante de la OIT, Patricia Roa, y el oficial de Evaluación y Monitoreo de Unicef, Darío Fuletti, entre otras autoridades.
Con rostro compungido, el ministro de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) Juan Castillo aseguró que los datos que acaban de presentarse “nos interpelan a todos” y generan una “enorme preocupación”
“Capaz que es un informe que ni quisiéramos escuchar; aplaudimos el trabajo realizado pero no hay nada que aplaudir en esto porque cada gráfica es como una puñalada”, afirmó respecto al trabajo profesional efectuado y su contenido. “Pero hay que asumir nuestra cuota parte de responsabilidad, todas, todos, porque es muy difícil cambiar una sociedad si no la conocemos”, afirmó. “Estamos ante un verdadero flagelo”, agregó. Castillo indicó que la cifra que se dio a conocer es un “disparate” y “más que preocupante”.
Durante la presentación hicieron uso de la palabra Andrea Bouret, Subinspectora y presidenta del CETI (Comité Nacional para la erradicación del trabajo infantil), Mauricio Fuentes, vicepresidente del INAU; Patricia Roa, representante de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Darío Fuletti, Oficial de Evaluación y Monitoreo de Unicef; Fiorella di Landri, Jefa del Departamento de Estudios Sociodemográficos del INE.
A pesar de los avances, 138 millones de niños y niñas en todo el mundo trabajan
En 2024, casi 138 millones de niños y niñas se encontraban sometidos al trabajo infantil y, en particular, unos 54 millones realizaban trabajos peligrosos que podían poner en peligro su salud, su seguridad y su desarrollo, según se desprende de las últimas estimaciones publicadas días pasados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y UNICEF.
Los últimos datos muestran que, desde 2020, la cifra de niños y niñas sometidos al trabajo infantil ha disminuido en más de 20 millones, lo que supone un cambio de tendencia respecto al alarmante aumento registrado entre 2016 y 2020. Sin embargo, a pesar de este progreso, el mundo no ha alcanzado el objetivo de erradicar el trabajo infantil antes de 2025. Desde el año 2000, el trabajo infantil se ha reducido casi a la mitad, al pasar de 246 millones a 138 millones de niños y niñas sometidos a esta práctica. Sin embargo, el ritmo de erradicación sigue siendo demasiado lento y no se ha alcanzado aún la meta de acabar con el trabajo infantil a nivel mundial para 2025. Para poner fin a esta práctica en los próximos cinco años, el ritmo del progreso debería ser 11 veces más rápido que el actual.



La mejor política contra el trabajo infantil es la paternidad responsable.
CON LOS PLANTALECHUGAS RETRÓGRADOS QUE VIVEN CON UNA MENTALIDAD PATERNALISTA Y DE PATRIARCADO DE PRINCIPIOS DEL SIGLO PASADO ES IMPOSIBLE LA PATERNIDAD RESPONSABLE. SIGUEN CON LA MENTALIDAD DE MACHO ALFA A CABALLO.
400000 gurises trabajando y miles de mayores no haciendo nada y recibiendo plata del Mides.