Nick Pope, el exfuncionario del Ministerio de Defensa del Reino Unido (MoD) conocido mundialmente como uno de los mayores expertos en ovnis y fenómenos aéreos no identificados (UAP), falleció a los 60 años.
Pope trabajó durante 21 años en el Ministerio de Defensa británico, donde entre 1991 y 1994 dirigió la unidad encargada de investigar los reportes de ovnis. Su rol lo convirtió en una figura única: era un funcionario público pagado por el Estado para analizar posibles visitas extraterrestres, algo extremadamente raro en cualquier gobierno.
Durante su tiempo en el “UFO Desk” del MoD, Pope investigó cientos de casos, incluyendo el famoso incidente del bosque de Rendlesham (1980), considerado por muchos como el “Roswell británico”. Aunque el Ministerio siempre mantuvo una postura escéptica y oficial de que no existía amenaza para la defensa nacional, Pope se volvió cada vez más abierto a la posibilidad de que algunos fenómenos no tuvieran explicación convencional. Tras dejar el gobierno, se convirtió en un prolífico autor y comentarista. Escribió varios libros, entre los que destaca Open Skies, Closed Minds (1996), donde relataba su experiencia interna y defendía una mayor transparencia sobre el tema. Fue invitado habitual en programas de televisión, especialmente como colaborador recurrente en la serie Ancient Aliens del History Channel, donde aportaba su perspectiva de “insider” del gobierno británico. La prensa lo apodó frecuentemente como “el real-life Agent Mulder” (en referencia al personaje de la serie Archivos X), por su combinación de escepticismo inicial y posterior convicción de que el fenómeno ovni merecía una investigación seria. En sus últimos años, Pope se radicó en Estados Unidos y continuó defendiendo la necesidad de “divulgación” (disclosure) sobre los fenómenos aéreos no identificados.

