Nicolás Lodeiro le puso punto final a una de las carreras más distinguidas y constantes del fútbol uruguayo de los últimos veinte años. El mediocampista sanducero, formado en las canteras de Nacional y referente ineludible de la selección uruguaya durante el ciclo de Óscar Washington Tabárez, comunicó su decisión de dejar la actividad profesional.
El escenario elegido para dar el paso fue la Ciudad Deportiva de Los Céspedes y el Gran Parque Central, la casa que lo vio nacer como futbolista. Surgido en Paysandú y llegado al tricolor con apenas 12 años, Lodeiro irrumpió en la primera división de Nacional en 2007 con la frescura, el panorama y la zurda punzante que caracterizaron toda su trayectoria.
Rápidamente se transformó en la pieza clave del esquema albo, siendo figura en la obtención del Campeonato Uruguayo 2008-2009 y en aquella inolvidable campaña de la Copa Libertadores 2009, donde el equipo alcanzó las semifinales con un fútbol dinámico y una conducción brillante del juvenil número diez.
Su proyección internacional no tardó en concretarse. A comienzos de 2010 dio el salto al viejo continente para vestir la camiseta del Ajax de los Países Bajos, donde conquistó dos títulos de la Eredivisie y una Copa de Holanda. Tras su paso por Europa, desembarcó en el fútbol brasileño, primero en Botafogo y luego en Corinthians, ganando rodaje, ritmo físico y competitividad táctica en una de las ligas más exigentes del continente.
En 2015 asumió un reto de enorme calibre al fichar por Boca Juniors de Argentina. En la Bombonera heredó la camiseta ’10’ y se adueñó del mediocampo xeneize, siendo pieza fundamental para la obtención del Torneo de Primera División y la Copa Argentina de ese año, consolidando su estatus de futbolista decisivo para los grandes momentos.
Sin embargo, fue en la Major League Soccer (MLS) de Estados Unidos donde Lodeiro construyó una dinastía. Fichado por Seattle Sounders en 2016, el volante uruguayo se convirtió en capitán, ídolo absoluto y leyenda de la franquicia. Durante ocho temporadas lideró al equipo de Washington a ganar dos MLS Cup (2016 y 2019) y, sobre todo, la histórica Concacaf Champions League en 2022, un hito sin precedentes para el fútbol estadounidense. Posteriormente continuó su periplo en la MLS con pasajes por Orlando City y Houston Dynamo.

Paso por la selección
Con la selección uruguaya, Lodeiro integró una generación dorada. Hizo todo el recorrido desde los juveniles hasta la mayor, vistiendo la camiseta Celeste en 60 ocasiones y anotando 5 goles. Formó parte del proceso que devolvió a Uruguay a los primeros planos internacionales, participando en las Copas del Mundo de Sudáfrica 2010, donde integró el plantel que logró el histórico cuarto puesto y Brasil 2014, además de integrar la delegación olímpica en Londres 2012.
Su logro más importante con la selección absoluta fue la conquista de la Copa América 2011 en Argentina. En julio de 2025 concretó el ansiado regreso al club de sus amores. En su segunda etapa en Nacional, aportó su experiencia para la obtención del Campeonato Uruguayo 2025. Tras 117 partidos oficiales y 19 goles vistiendo la casaca tricolor a lo largo de sus dos ciclos, el enganche de 37 años optó por cerrar una etapa brillante tras evaluar con honestidad su presente físico y futbolístico.
Tras 19 años como futbolista, Nicolás Lodeiro se retira dejando un legado intachable de profesionalismo, jerarquía técnica y pertenencia. Su trayectoria abarca títulos en tres continentes y una huella imborrable tanto en el Parque Central como en el Complejo Celeste.


Un futbolista digno del mayor respeto. Gran trayectoria, jugando en clubes de primer nivel, con montones de títulos y formando parte de la selección en el Mundial 2010 (se fracturó el pie en el partido con Ghana y siguió jugando de todos modos) y fue campeón de Copa América al año siguiente. Volvió y en parte por manija de algún sector de prensa lo presentaron como salvador de un equipo que se caía a pedazos y por ende lo culparon por los desastres de esta temporada. De todos modo nada puede empañar a un deportista que se ganó, por encima de cualquier consideración, todo el respeto del mundo. Y aclaro que no soy hincha de Nacional.