Con una ovación popular y los acordes de “A Don José”, símbolo musical del sentir patrio, el pueblo uruguayo despidió este jueves al expresidente José Mujica, cuyo velatorio público culminó a las 16:40 en el Palacio Legislativo. A esa hora se cerraron las puertas del Salón de los Pasos Perdidos para dar paso a un último homenaje íntimo y cargado de emoción.
En el adiós privado participaron su amigo de décadas y compañero de militancia en el MLN-Tupamaros, Mauricio Rosencof, quien leyó un poema dedicado al expresidente. También estuvo presente el músico Mario Carrero, en una ceremonia de recogimiento reservado a familiares, amigos cercanos y figuras claves en la vida de Mujica.
Pasadas las 17:00, el féretro fue retirado del Palacio, y desde la puerta principal sobre la avenida del Libertador, cientos de personas lo despidieron con aplausos, lágrimas y la entonación espontánea de “A Don José”, transformando ese momento en un homenaje popular, sencillo y profundamente uruguayo.
Último adiós en Rincón del Cerro
Una vez finalizado el acto en el centro de Montevideo, está previsto que los restos de Mujica sean cremados. Sus cenizas serán esparcidas en su querida chacra de Rincón del Cerro, en el mismo sitio donde fue enterrada Manuela, su emblemática perra y compañera inseparable. Así se cumplirá uno de sus últimos deseos: descansar en la tierra que eligió como refugio y símbolo de su forma de vida.
Concluye así una jornada histórica de homenaje nacional, en la que miles de personas, delegaciones internacionales y líderes de la región, entre ellos Lula Da Silva y Gabriel Boric, se unieron para despedir a una figura central del Uruguay contemporáneo. Mujica se va como vivió: entre la gente, con austeridad, poesía y firmeza.

