Pese a las cifras difundidas este lunes, Uruguay es un “firme candidato” para alcanzar la meta en 2030 de ser un país “libre de trabajo infantil”. Así lo aseguró al Diario La R, Patricia Roa, representante de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), organismo que apoyó la elaboración del último informe sobre trabajo infantil que se presentó en la vísperas.
Roa, ciudadana chilena, Oficial de Programación, integrante del Equipo de Trabajo Decente de la OIT, indicó que nuestro país tiene una “tremenda oportunidad” de alcanzar esa meta porque registra uno de los números “más bajos de la región” en esta materia aunque indicó que esto “no es suficiente para la sociedad uruguaya ni para las autoridades” .
Agregó que para que un país pueda alcanzar ese estatus, es necesario que “tenga todos estos dispositivos de política pública, de una política de estado que trasciende los gobiernos para garantizar a la infancia y la adolescencia estar libre de trabajo infantil”.
Respecto a las recomendaciones que se pueden hacer desde la OIT indicó que en general son dos: fomentar el trabajo decente a nivel familiar y la centralidad de la escuela como punto de atracción y factor de protección.
– ¿Cómo está Uruguay en relación a la región y el mundo en materia de trabajo infantil?
– Para la OIT son muy importantes los datos de cada país porque como mencionamos siempre, que un niño o una niña trabaje es una muy mala noticia. Y por tanto evitamos comparar entre sí a los países para que cada uno haga su mejor esfuerzo contra sus propios números.
Dicho esto, creemos que el Uruguay tiene una tremenda oportunidad porque registra uno de los números más bajos de la región, que no es suficiente para la sociedad uruguaya ni para las autoridades que han representado al Estado del Uruguay en este permanente compromiso de erradicar, pero tiene la oportunidad de avanzar más rápido, más decidido para garantizar que la infancia y la adolescencia esté libre de trabajo infantil.
– Desde la OIT, ¿qué medidas o qué recomendaciones se pueden hacer a los Estados para tratar de eliminar este flagelo?
– Hay una recomendación muy central. Las familias que tienen trabajo decente, los adultos que la componen, benefician a los niños erradicando el trabajo infantil. Es decir, los niños trabajan mayoritariamente por necesidades económicas y si la familia a la que pertenecen tienen trabajo decente, es la herramienta de la política pública más importante, más trascendente. Una segunda recomendación es la centralidad de la escuela. La escuela es un punto de atracción en el que no solo vamos a aprender, sino que es nuestra comunidad.
Si la escuela es fuerte aún cuando la familia esté débil, es un factor de protección y por tanto entonces la escuela como lo es el sistema público en el Uruguay es un agente de protección para erradicar el trabajo infantil.
Dos cuestiones; trabajo decente para las familias, para las personas trabajadoras de las familias que los niños integran y la centralidad de la escuela, que sea siempre atractiva, protectora, acogedora para que niños, niños y adolescentes se mantengan dentro de la escuela y puedan entonces ser, cuando sean grandes, personas trabajadoras con trabajo decente.

– ¿La erradicación total del trabajo infantil es un objetivo posible o es una utopía?¿Hay países que lo han alcanzado?
– En realidad, cuando hablamos de erradicación de trabajo infantil y países libres de trabajo infantil, no es porque no haya un niño o una niña, sino que porque el país, el Estado tiene todos los dispositivos para prevenir, para restituir derechos, para reparar el daño que ha sido causado.
Entonces, nos parece que el Uruguay es un firme candidato a ser un país que tenga todos estos dispositivos de política pública, de una política de estado que trasciende los gobiernos para garantizar a la infancia y a la adolescencia estar libre de trabajo infantil.
– Mencionó por un lado país libre de trabajo infantil y por el otro erradicación del trabajo infantil. ¿Son dos categorías diferentes?
– Son categorías en el sentido de que el esfuerzo de un país libre de trabajo infantil es porque tiene todos los dispositivos para prevenir y erradicar. Claramente hay países en el mundo que tienen números mucho más elevados que tienen que hacer esfuerzos muy dramáticos porque tiene relación con los niveles de pobreza, con la ausencia de trabajo decente, pero creemos firmemente que el Uruguay tiene todas las condiciones para garantizar un mundo para la infancia y la adolescencia libre de trabajo infantil.
– Libre de trabajo infantil. ¿cuáles serían los requisitos para alcanzar esa meta?, ¿es por ejemplo llegar a un número de casos cero?
– No hay una escala. Esa expresión de libre de trabajo infantil alude a tener todos los dispositivos de la política pública. No necesariamente tiene relación con un número cero de casos porque siempre habrá. Usted vio que los datos de esta encuesta la realidad en el interior, claramente es una realidad muy difícil de abordar.
Lo que animamos a los Estados es a no darse por vencidos y tener unas políticas públicas muy activas con todos estos dispositivos, prevenir, la centralidad del escuela, el trabajo decente para la familia, en el caso que el niño o la niña esté, poder reparar, usted vio el trabajo en fronteras, que es otra realidad, es decir, un conjunto de políticas públicas como las que impulsa el Uruguay de larga data para tener entonces en la siguiente encuesta un mejor resultado.
– ¿Para cuándo estima entonces que Uruguay puede alcanzar ese objetivo de país libre de trabajo infantil?
– El Uruguay, como otros países, ha comprometido una meta en los objetivos de desarrollo sostenible, la meta 8.7 de alcanzar la erradicación de las peores formas en 2025, pero este año está muy difícil que los países lo cumplan y en 2030 erradicar el trabajo infantil Seguramente no todos los países llegarán con buenas noticias al 2030, pero hoy hay un punto de partida para el Uruguay para que defina una estrategia como sociedad. Esto no es solo un gobierno, es una política de estado y seguramente al 2030 tendremos muchas mejores noticias para las niñas, niños y adolescentes del Uruguay”.

