La Junta Departamental de Montevideo analiza una iniciativa que busca avanzar en la inclusión de personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA) en el uso del espacio público. El edil del Partido Nacional, Nicolás Botana, presentó el 20 de marzo una moción para que la Intendencia evalúe la incorporación de criterios técnicos específicos en el diseño de plazas y parques, con el objetivo de generar entornos más accesibles desde el punto de vista sensorial y cognitivo.
La propuesta plantea que, como mínimo, exista un espacio adaptado en cada municipio de Montevideo y que la experiencia pueda posteriormente impulsarse a nivel nacional a través del Congreso de Intendentes.
Según el texto presentado ante la Junta Departamental, la iniciativa busca avanzar hacia “un modelo de espacio público verdaderamente inclusivo”, que contemple no solo la accesibilidad física sino también las necesidades sensoriales de las personas con autismo.
Un protocolo para diseñar espacios adecuados
En diálogo con Diario La R, Botana explicó que la propuesta no apunta únicamente a evaluar la idea, sino a establecer criterios claros para el diseño de estos espacios. “Lo que queremos es que la Intendencia elabore un protocolo de cómo deben ser estos espacios y ejecute las obras con los municipios”.
Según explicó, existen antecedentes tanto en Uruguay como en otros países, aunque muchas veces las intervenciones se realizan sin criterios técnicos uniformes.
En ese sentido, sostuvo que es fundamental basarse en estándares ya existentes y en la experiencia de organizaciones especializadas.
“Yo creo que tiene que haber un estudio técnico de las normas internacionales que existen, como el PAS (Publicly Available Specification) o la norma UNIT (Instituto Uruguayo de Normas Técnicas). Eso por un lado lo pueden hacer arquitectos de la intendencia, y por otro lado está la consulta a las organizaciones vinculadas al TEA”, afirmó.
Según el documento, estos lineamientos permitirían establecer criterios objetivos para el diseño de espacios públicos que contemplen la percepción sensorial de las personas.
Reducir estímulos para generar entornos amigables
Uno de los ejes del planteo es la necesidad de adaptar los espacios para evitar estímulos sensoriales excesivos que puedan generar incomodidad o crisis en personas con autismo.
Botana explicó que “el trastorno del espectro autista particularmente puede generar crisis frente a excesos de estímulos”. Por ese motivo, subrayó que los detalles del diseño resultan clave.
La iniciativa plantea incorporar elementos como señalización con pictogramas universales, zonas de calma, control adecuado de la iluminación y barreras vegetales para mitigar ruidos urbanos.
Según la exposición de motivos, el exceso de estímulos sonoros, lumínicos o visuales puede transformar un espacio abierto en un entorno excluyente para muchas familias, por lo que la inclusión requiere soluciones de diseño específicas y estandarizadas.
Además, se propone que los espacios cuenten con recorridos claros y fácilmente comprensibles, pavimentos que reduzcan impactos sonoros y equipamiento lúdico pensado para la regulación sensorial.
Una plaza adaptada por municipio
La propuesta también establece un criterio territorial concreto: contar al menos con un espacio adaptado por municipio. “No se trata de adaptar todos los espacios públicos, sino de que exista por lo menos uno por municipio”, explicó Botana.
El edil señaló que estos lugares deberían ubicarse preferentemente en zonas tranquilas de la ciudad, donde sea posible garantizar un entorno silencioso y adecuado para las personas con sensibilidad sensorial.
Entre los ejemplos mencionados se encuentran grandes parques de la ciudad o espacios verdes donde las condiciones ambientales permitan este tipo de intervenciones.
Además, la moción recuerda que Montevideo ya cuenta con antecedentes de espacios inclusivos, como la Plaza Mabel Domini en el Municipio F o la Plaza Inclusiva Las Cometas, desarrolladas con participación de familias y especialistas.
Estas experiencias, según señala el documento, demuestran que existen capacidades técnicas y voluntad institucional para avanzar en este tipo de iniciativas, aunque hasta ahora se han desarrollado de forma puntual y sin una política departamental sistemática.
Costos y alcance de la iniciativa
Consultado sobre los costos que podría implicar este tipo de obras, Botana sostuvo que no se trata de intervenciones fuera del alcance presupuestal de los municipios, ya que las inversiones en plazas y espacios públicos forman parte habitual de su ejecución presupuestal.
“Los municipios gastan cuando hacen intervenciones en plazas o plazoletas entre 4 y 6 millones de pesos. A veces se gasta más, pero no es un monto extraordinario. De hecho, una de las cosas que más hacen los municipios es justamente plazas, plazoletas y mantenimiento”, explicó.
Según indicó, la ejecución presupuestal municipal incluye habitualmente obras en plazas y espacios públicos, por lo que la iniciativa podría integrarse dentro de esas intervenciones.
En ese sentido, señaló que el objetivo es incorporar esta mirada dentro de las obras habituales de mantenimiento o creación de espacios públicos, sin que represente un impacto presupuestal significativo.
Datos y realidad del autismo en Uruguay
En cuanto a la magnitud de la población potencialmente beneficiada, Botana señaló que los datos sobre discapacidad en Uruguay aún presentan limitaciones.
“El último censo de 2023 avanzó bastante y estimó que alrededor del 0,8% de la población tiene diagnóstico de TEA”, explicó. En Montevideo, agregó, se calcula que entre 7.000 y 9.000 personas se encuentran dentro del espectro.
Aunque existe una mayor prevalencia en zonas periféricas de la ciudad, el edil considera que la política debería aplicarse en todo el territorio departamental.
Hacia un diseño universal del espacio público
Más allá del enfoque específico en personas con autismo, Botana señaló que el objetivo final debería ser avanzar hacia un modelo de diseño universal del espacio público.
“Cuando diseñás un espacio público tenés que tener en cuenta todos los posibles públicos y derribar todas las barreras posibles”, afirmó. En ese sentido, mencionó la importancia de incorporar rampas, juegos inclusivos y otras adaptaciones que permitan que los espacios puedan ser utilizados por personas con diferentes discapacidades.
A su juicio, todavía existen plazas y espacios nuevos que continúan diseñándose sin contemplar esta perspectiva.
Una iniciativa con proyección nacional
La moción también propone impulsar el tema en el ámbito del Congreso de Intendentes, con el objetivo de promover que cada departamento del país cuente al menos con un espacio público adaptado para personas con Trastorno del Espectro Autista.
Sin embargo, Botana aclaró que el alcance nacional de la iniciativa dependerá de las decisiones que adopten los distintos gobiernos departamentales: “Primero tendría que aprobarse en Montevideo y concretarse. Después sería importante impulsarlo en el Congreso de Intendentes”, explicó.
El edil subrayó que ese organismo no tiene potestad para obligar a las intendencias a implementar determinadas políticas públicas, por lo que la eventual expansión de la propuesta dependerá de la voluntad de cada administración.
El edil entiende que el planteo podría encontrar eco en distintos departamentos, donde organizaciones vinculadas al autismo han impulsado reclamos similares.
“Hay organizaciones de TEA en muchos lugares del país que vienen planteando estas necesidades. Es probable que varias intendencias entiendan que también es importante para sus comunidades”, concluyó.



PARECE QUE LOS DEL PNAZIONAL SE QUIEREN JUNTAR EN LA PLACITA QUE NO ESTAN ADAPTADAS PARA SUS PROBLEMAS…DEBERÍAMOS HACER UNA PLACITA CON ADAPTACIONES ESPECIALES PARA ESTOS CARAS DE UPITES. ASÍ QUEDAN CONTENTOS QUE APORTAN ALGO A LA GENTE MIENTRAS HACEN CARRERA POLÍTICA A BASE DE MENTIRAS COMO QUE LES «IMPORTAN»…
EL TIRA HUMO SE VA A JUNTAR CON ELLOS PARA HABLAR DE SUS MÚSCULOS Y COMO HACE SENTADILLAS EN EL GIMNASIO EN EL CLUB MALVIN.