El senador del Partido Socialista, Gustavo González, presentó un proyecto de ley que modifica el artículo 18 de la Ley Nº 13.728, de 17 de diciembre de 1968, en la redacción dada por el artículo 228 de la Ley Nº 19.996 de 2021. La iniciativa ya inició su trámite parlamentario en la Cámara de Senadores.
El proyecto fue presentado primeramente ante la bancada de senadores del Frente Amplio para su revisión y aportes oportunos durante quince días. Finalizado ese plazo se le dió trámite parlamentario para que sea abordado por la cámara, en la comisión que se determine. Este proyecto y otros dos más del legislador fueron firmados por todos los senadores del Frente Amplio.
La iniciativa sobre el metraje de viviendas señala en su exposición de motivos que en la actualidad la normativa vigente permite la construcción de viviendas de un solo ambiente con una superficie habitable mínima de 25 metros cuadrados. El proyecto argumenta que estas dimensiones resultan insuficientes para satisfacer las necesidades básicas de las personas y las familias, ya que en un monoambiente se integran en un mismo espacio las áreas de estar, dormitorio y cocina, sin divisiones marcadas.
Según la exposición de motivos, comer, dormir, trabajar, estudiar y realizar actividades de ocio en un espacio tan reducido y sin separaciones puede resultar aceptable como solución transitoria, pero no constituye una vivienda adecuada ni digna desde la perspectiva del derecho humano a la habitabilidad. Por eso proponen modificar el literal A) del artículo 18 con el siguiente texto «La superficie habitable de una vivienda no será inferior en ningún caso a 35 metros cuadrados. Este mínimo será aplicable a las viviendas que tengan un dormitorio. Por cada dormitorio adicional se incrementará el mínimo en 15 metros cuadrados».
Además, el proyecto establece que para acceder a los beneficios tributarios de la Ley de Vivienda Promovida Nº 18.795, las viviendas deberán cumplir con estos nuevos mínimos de superficie y con el número de dormitorios requeridos según la normativa.
Los fundamentos del proyecto recorren los compromisos internacionales asumidos por Uruguay en materia de vivienda. Se citan la Declaración Universal de Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, la Convención sobre los Derechos del Niño y el artículo 45 de la Constitución de la República, que reconoce el derecho de todo habitante a gozar de una vivienda decorosa.
González sostiene que la actual regulación de 25 metros cuadrados afecta especialmente a los sectores más vulnerables, como familias de bajos ingresos, mujeres, personas migrantes y personas con discapacidad. También cuestionan el uso de recursos fiscales públicos mediante exoneraciones y beneficios tributarios para promover viviendas que no garantizan condiciones dignas de habitabilidad.
El proyecto busca retomar el estándar de 35 metros cuadrados que existía en versiones anteriores de la ley, «considerando que esta dimensión cuenta con fundamentos técnicos y evidencia empírica suficientes para permitir el desarrollo funcional básico de la vida diaria». Incluye una cláusula que autoriza al Poder Ejecutivo a excluir de este régimen, por vía de excepción, a aquellos programas que por sus características requieran una regulación específica.
El legislador socialista también presentó otros dos proyectos. Uno hace referencia a derecho a los padres, madres, cuidadores responsables de niños, niñas y adolescentes a solicitar horas libres en el puesto laboral tanto público, como privado, para participar en talleres, eventos o actividades en centros educativos. Se determina un máximo de 8 horas anuales sin sufrir perjuicio económico. Otro proyecto declara de interés general la promoción de prácticas fitosanitarias innovadoras, tanto en los sistemas convencionales como agroecológicos.

