Los hechos prácticamente habían pasado al olvido, pero la senadora nacionalista Graciela Bianchi, se encargó de ponerlos otra vez sobre el tapete y terminó por alimentar la curiosidad. El martes pasado, al ser entrevistada en el programa Punto de Encuentro de radio Universal, la legisladora aseguró que el exministro de Salud Pública de la administración anterior, Daniel Salinas, había aceptado ser candidato a vicepresidente de Álvaro Delgado por el Partido Nacional en las elecciones nacionales de 2024 pese a que éste había optado por alejarse de la vida política.
La sola mención de ese hecho retrotrae a un tema árido y polémico que generó profundas divisiones entre los nacionalistas y abrió discusiones que hasta el de hoy no terminan de saldar. “El objetivo de Álvaro -que no lo sabía nadie, el comando tampoco- era Valeria Ripoll, creo yo por un análisis erróneo de lo que podía significar ella en determinados sectores del electorado”, dijo la senadora en la entrevista.
La decisión de Delgado recién se conoció la noche misma de las elecciones internas del 30 de junio de 2024 y para casi todos fue una sorpresa. El desconcierto en esa noche fue público y notorio; incluso hubo reacciones de enojo entre algunos de los militantes que asistieron al acto frente a la Casa del Partido Nacional que pasaron de la desaprobación al insulto.
La legisladora del Partido Nacional confirmó que Salinas, “era una de las opciones” para completar la fórmula presidencial del Partido Nacional y que, si bien “le costó”, “al final la había aceptado”.
La senadora aclaró que “nadie le bajó el pulgar” al exministro, pero añadió: “El objetivo de Álvaro -que no lo sabía nadie, el comando tampoco- era Valeria Ripoll, creo yo por un análisis erróneo de lo que podía significar ella en determinados sectores del electorado”.
Para la legisladora, Delgado “no tuvo en cuenta” el “pasado” de Ripoll. “Había que levantar todo su planteamiento o sus discursos en [el programa de televisión] Esta boca es mía. Porque lo que se decía como dirigente sindical, vaya y pase, pero como panelista de Esta boca es mía es contra el gobierno”, consideró.
Según contó, dos días después de las elecciones le transmitió personalmente a Delgado sus reparos: “¿Y ahora quién levanta esos muertos?”.
Salinas había dejado el cargo en marzo de 2023 por “razones estrictamente personales”. Su gestión estuvo muy marcada por el combate a la pandemia del Covid-19- y una vez que presentó la renuncia aclaró que no volvería a ejercer la actividad política. El exministro se había alejado del cargo con la aprobación más alta de todo el gabinete. Desde Cabildo Abierto, incluso, se había manejado, con insistencia, la posibilidad de que Salinas aceptara ser el compañero de fórmula de Manini Ríos, pero finalmente quedó descartada.
No obstante, dos semanas antes de las elecciones internas, Delgado citó a Salinas a una reunión. En el encuentro, que duró alrededor de dos horas, el exsecretario de la Presidencia, le manifestó su interés de que aceptara la posibilidad de ser su compañero de fórmula. En ese momento, había otros dos nombres en danza pero a esa altura “13 o 14 de junio, Delgado ya prácticamente los había descartado aunque el nombre de Ripoll no se mencionaba”, según comentaron distintas fuentes consultadas por el Diario La R.
Los otros nombres que se manejaba el precandidado eran el de la entonces ministra de Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche, y el de la economista, Laura Raffo. Arbeleche, otra ministra del gabinete también con buena imagen y aceptación, había declinado ser candidata por razones personales. Pero en el caso de Raffo, también precandidata, la decisión tenía que ver con las últimas encuestas en las que la economista aparecía con una “baja intención de voto”, según Delgado. Según confirmó Bianchi, Salinas terminó aceptando finalmente pese a su reticencia inicial. La respuesta en efecto fue “inicialmente” de aceptación. Sin embargo, fuentes consultadas por el Diario La R corroboraron que efectivamente Salinas terminaría aceptando con la “condición” de la propuesta sea aceptada o avalada por su mentor político, el general Manini Ríos, el líder de Cabildo Abierto y quien lo apoyó durante su gestión al frente del Ministerio de Salud Pública. El desenlace es el conocido pero las versiones que han aparecido son contradictorias, además de la de Graciela Bianchi. Una de ellas sostiene que efectivamente Delgado se comunicó con Manini Ríos y que éste le dijo que no. Esa versión fue desmentida terminantemente desde Cabildo Abierto. Fuentes de ese partido dijeron al Diario La R que “Manini Ríos le dio el ok, cuando Salinas le consultó” pero que la decisión “siempre fue del candidato blanco que tenía distintas opciones, como dijo Bianchi”. Por otra parte, otras fuentes también remarcaron que Salinas “estuvo a la orden hasta el final, él no se echó para atrás” como también al parecer hay quienes sugieren. Versiones contradictorias.



Por favor es una olla de grillos ese partido y bien partido, y la siguen errando con sus posturas de trancar todo no saben para donde ir, seria bueno que se tomaran un buen tiempito para la autocritica y que asuman ya con hidalguía que fueron estrepitosamente derrotados en vez de cacarear por cualquier cosa intentando desprestigiar al nuevo gobierno ganador por el voto democrático, entiendan señores ya cansan solo les das tribuna su canal oficial manejado por argentinos que es ni mas ni menos Canal 4 Mucha Merd.
DESDE EL 2024 QUE SE EMBORRACHARON PENSANDO QUE GANABAN Y TODAVÍA NO SE LES FUE LA BORRACHERA, ESTAN TAN ETÍLICOS QUE YA ARRANCAN PARA LA PELEA EN EL BAR VAEZA O EN CUALQUIER LUGAR POR DONDE PASAN. ESTAN MUY MAREADOS LOS MUCHACHOS. ESPEREMOS QUE NO TERMINENE EN LA CASITA DE PAYSANDÚ NUEVAMENTE DE FIESTITA CON MENORES Y COCAÍNA.
Que «Esta boca es mía» es contra el gobierno? Obvio, es contra ESTE gobierno. De ningún modo estuvo contra le gobierno anterior. Y siguen con la culpa de Ripoll por la derrota? Aunque hubieran puesto a Jesús bajado de la cruz de vice perdían igual…