El presidente de la República, Yamandú Orsi, regresó ayer al país tras una fructífera visita de Estado a la República Popular China. La delegación oficial arribó alrededor de las 10 horas a la Base Aérea N° 1, donde se realizó la ceremonia de traspaso de mando con la participación de la vicepresidenta Carolina Cosse y el secretario de la Presidencia Alejandro Sánchez.
La agenda de la visita a China incluyó una reunión cumbre con el presidente chino Xi Jinping el 3 de febrero, en la que ambos firmaron una declaración conjunta para fortalecer la Asociación Estratégica Integral y suscribieron más de 30 acuerdos y memorandos en inversión, comercio, ciencia y tecnología, ambiente, agropecuaria, cultura, educación y gestión de emergencias. Ese día Orsi también se reunió con el primer ministro Li Qiang y el presidente de la Asamblea Popular Nacional Zhao Leji.
El canciller Mario Lubetkin al llegar al país dijo “a lo largo del tiempo se van a ir concretando porque son múltiples temas, académicos, universitarios, comerciales, industriales, técnicos. Venimos muy satisfechos, muy contentos. No solamente viene contento el gobierno, viene muy contento el sector empresarial, viene muy contento el sector académico, vienen muy contentos los intendentes. Hicimos una gran acción de Estado y con resultados que se van a ir viendo en el tiempo”. El ministro de Ganadería, Alfredo Fratti, indicó en declaraciones a Subrayado (canal 10) que “fue una misión oficial exitosa por la importancia que le dieron las autoridades chinas. Tenemos cuatro acuerdos ya firmados de los siete que habíamos llevado: la entrada de carne aviar, un acuerdo sobre pesca que creo que es el primero y los cálculos biliares que estaba pendiente. Además, mencionó interés en caballos pura sangre, polo y enduro, incluyendo la donación de un caballo uruguayo al presidente de China Xi Jinping. Por su parte el presidente de la AUF, Ignacio Alonso, anunció que se firmó una carta intención por la posibilidad de la reforma del estadio Centenario de cara al Mundial del 2030.


Espero que hayan aprendido de protocolos y recibimientos. No como hacemos poniendo unas flores en la Plaza Independencia con un desfile desorganizado de 20 soldados a caballo cagando la calle, 20 soldados con bayonetas en la escalera y una reuniones en una oficina del tamaño de un cuarto para niños y firmar apuraditos cualquier papel. Donde todos corren desorganizados para todos lados sin saber que hacer. Ordenar las baldosas o poner nuevas losas en la vereda que están todas desalineadas como para romperse un tobillo…y un montón de cosas de un país típico bananero.