La actividad fue organizada en forma conjunta por el Instituto de Derecho Civil Salas 1 y 4 de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República y la Embajada Argentina en el Uruguay. Expusieron el Dr. Sebastián Amerio, secretario de Justicia de la Nación Argentina y también el Dr. Marcos Córdoba, profesor Emérito por la Universidad de Buenos Aires, quienes disertaron sobre el tema “seguridad jurídica”. Al evento asistieron el Embajador de la República Argentina, Alan Beraud, la Profesora Beatriz Ramos así como público del ámbito académico y judicial.
Amerio afirmó que el concepto de Seguridad jurídica está “atado directamente a lo que es la cuestión de la batalla cultural que quiere dar el presidente Javier Milei en la Argentina”. En ese sentido explicó que “cuando repensamos el Ministerio de Justicia con el actual presidente una de las primeras frases que salió de mi boca fue, bueno, para dar la batalla cultural tenemos que tener seguridad jurídica” y que la respuesta del presidente fue «bueno, perfecto, ¿cómo lo hacemos?» . De ahí surgieron, dijo, “cinco puntos que, entendemos, son los que configuran la batalla cultural y van a dar seguridad jurídica al país”.
En primer lugar, “el proyecto de ley de juicio por jurado” a nivel federal porque “concebimos que la ciudadanía debe poder participar de manera activa, no solamente con el voto, cada 2 años”. “La ciudadanía tiene que poder participar en el juzgamiento de los ciudadanos y participar de la actividad que lleva adelante la justicia, en la administración de justicia”. Para Amerio, “no solamente es la herramienta más imparcial que existe para el juzgamiento de una persona o varias, sino que además el jurado popular es el único órgano que no tiene ambición de poder”. Agregó que el juicio por jurados en la Argentina “está vigente en 14 provincias e incluso en la provincia del Chaco existe el juicio por jurado en materia civil”. Agregó que en Argentina se discute a nivel del Congreso un proyecto de ley para implementar el juicio por jurados en la justicia federal. Este proyecto busca la participación ciudadana en la administración de justicia, permitiendo que ciudadanos seleccionados como jurados intervengan en la toma de decisiones judiciales. Agregó que la iniciativa “obtuvo 72 votos a favor en comisión, y 0 en contra”.
“Dios quiera”, una política pública
Sostuvo que el proyecto presentado por el Poder Ejecutivo Nacional “ha logrado algo que en la Argentina les aseguro es muy difícil, quizás ustedes están acostumbrados a que pase, que es que distintos partidos políticos acepten una política pública porque el juicio por jurado, Dios quiera, se va a aprobar como una política pública”. Amerio recordó por otra parte que el juicio por jurado está instaurado en la Constitución argentina de 1853 (la primera), aunque ya se hablaba de él en 1810 y, mucho más atrás en el tiempo, en 2504 Antes de Cristo, en Sumeria “se resolvían los conflictos entre las partes con jurados populares”. Como segundo punto de la “batalla cultural” Amerio se refirió al sistema acusatorio adversarial porque “establece las funciones de cada una de las partes en un debate oral”. Es decir, precisó, “el juez haciendo de juez, el fiscal llevando adelante la instrucción, la investigación, descontaminado del proceso en cuanto a la toma de decisión final porque en la Argentina el juez investiga y después decide sobre su investigación”.
Agregó que la reforma del sistema acusatorio adversarial “ transforma estructuralmente la justicia para siempre” y aseguró que es la reforma estructural “más potente que se ha hecho” en la Argentina. Amerio también afirmó que no es una tarea sencilla reformar a la justicia desde el punto de vista estructural porque, dijo, “es un poder oscuro, no muy transparente”. Además, “está bastante alejado de la ciudadanía, la gente tiene una imagen muy mala del poder judicial, creo que injustamente, pero no es menos cierto que es un poder que no termina de reformarse nunca y que son tremendamente corporativos y resistentes”.

“No nos gusta la mayoría de los fallos”
En relación a la independencia del Poder Judicial, como tercer aspecto, aseguró que “es la primera vez que no hay intervención del Poder Ejecutivo en las decisiones del poder judicial. No hay reunión donde yo vaya en la Argentina y no desafíe a los presentes que en general son magistrados a decir si alguna vez hemos intervenido sobre sus decisiones”. “Y voy a decir algo un poco más fuerte. Este gobierno en la Argentina y aunque parezca político, quiero que entiendan que sigo hablando de seguridad jurídica, créanme, no hace operaciones de prensa contra los jueces, el presidente no hace manifestaciones contra los jueces. Esto era habitual en la Argentina, Un presidente atacando un juez era algo muy natural en la Argentina”. Agregó: “No utilizamos los servicios de inteligencia, hay jueces jubilados que han contado que han sido amedrentados por los servicios de inteligencia de la Argentina, nosotros no lo hacemos y no nos gusta la mayoría de los fallos. Así que lo resistimos y nos autocontrolamos para no caer en algo que en la Argentina fue tremendamente dañino, que fue atentar contra la seguridad jurídica a través de la falta de independencia del poder judicial”.
En cuarto lugar, se refirió a las vacancias de los jueces. Afirmó que Argentina “tiene una carencia enorme heredada de otros gobiernos; nos encontramos con un 33% de vacancias en el fuero federal. Esto es imagínense de 1000 jueces nos faltan 330. Una barbaridad”.
Además, se refirió a la “enorme concentración de poder” que a su entender tiene la Corte Suprema y agregó que “no nos parece que eso sea garantía de seguridad jurídica”. Agregó que se enviarán después de las elecciones de octubre 98 ternas para la elección de jueces por parte de Consejo de la Magistratura “con una particularidad. Esto no se hizo nunca en Argentina. El 88% de los jueces que vamos a enviar salieron primeros o segundos en los exámenes. Hoy, por ejemplo, hay un juez juzgando un tema de importancia institucional en Argentina que en el examen salió 62. Nosotros vinimos a romper ese esquema y no vamos a designar, nos guste o no, a ninguna persona que no está en la terna haciendo artilugios o artimañas”.
“Esto es fortalecimiento institucional, no buscamos jueces libertarios ni liberales porque no existen, no nos interesa lo no pragmático, lo que nos interesa es buscar jueces que están en las mejores condiciones, que no son nuestros, como suele decir la política argentina y que nunca lo vamos a tener que llamar porque sabe lo que tienen que hacer”, afirmó.
“Foco de posible corrupción”
“Por supuesto, nos encantaría, no lo podemos hacer, pero nos encantaría exigirles que tampoco respondan al poder económico o mediático. Pero bueno, eso ya es una batalla que hay que seguir dando”. Y por último, se refirió a la justicia laboral en la Argentina. En ese sentido, dijo que el presidente Milei “entiende que hay que desregular lo máximo posible las regulaciones que tienden a burocratizar, a ser más lento y más torpe y más tonto el estado, impedir el desarrollo económico tienden a generar focos de corrupción”. “Cada vez que pongo un funcionario, una agencia, estoy generando un foco de posible corrupción. Los sistemas deben ser creados no pensando en que la gente es buena, moral y ética, sino pensando en que el ser humano comete errores y tiene distintos principios en la forma de manejarse, sobre todo cuando llegan al Estado”.
“Entonces, cuando escuchan por los medios la motosierra y dicen, está cerrando el Estado o el presidente mismo dice que entró al Estado para destruirlo es una forma de expresar que el Estado argentino no solo era torpe y muy gordo, sino que además era entorpecedor y corrupto y principalmente era un impedimento para el crecimiento económico”.
“Y si no hay crecimiento económico, no tenemos forma de sacar a la gente de la pobreza. Esto es así. El gobierno sacó 11 millones de personas de la pobreza y de las primeras cuatro o cinco millones de personas que sacó, perdonen que no tengo el dato preciso, lo hizo con el control de la inflación, que es donde más pega en las clases más bajas de la inflación. Entonces, esto también es seguridad jurídica”.
“Es decirle a los inversores, vengan, que estas son las reglas que tenemos ahora, son reglas claras, vamos a tener jueces independientes, vamos a tener la participación ciudadanía en los conflictos, principalmente penales, civiles”.


Dr. Sebastián Amerio representante de L. Avanza del facho Milei en el consejo. El otro día un economista…lindo merda cruzando el charco. No necesitamos estos ejemplos de pura merda.