Diego Forlán asumirá formalmente la dirección técnica de la Selección Uruguaya el próximo 3 de agosto, dando inicio a un nuevo y esperado capítulo en la estructura del fútbol nacional. La confirmación, ratificada por Sergio Pérez Lauro, integrante del Comité Ejecutivo de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), establece el punto de partida definitivo para una gestión integral que combinará la conducción de la Selección Mayor con el trabajo de planificación estratégica en el combinado Sub-20.
Ante este importante desafío profesional, el histórico exdelantero de la Celeste regresa al complejo deportivo de la AUF no ya con la vestimenta de futbolista, sino como estratega, encabezando un proyecto que busca revitalizar las bases del balompié uruguayo de cara a las exigencias continentales e internacionales de los próximos años. Además en un escenario difícil después de la salida de Marcelo Bielsa.
La presentación oficial de Forlán, programada por las máximas autoridades de la AUF para los días previos a su primer entrenamiento en el predio asociativo, marcará el comienzo formal de un ciclo caracterizado por la renovación y la planificación metodológica. El debut del nuevo cuerpo técnico al frente del seleccionado absoluto se concretará en la ventana internacional de partidos amistosos correspondiente a los meses de septiembre y octubre.
Durante esta fecha FIFA, Uruguay emprenderá una gira por el continente asiático para medirse en dos cotejos de alto nivel frente a las selecciones de Corea del Sur y Japón. Estos compromisos constituirán la primera prueba de fuego para evaluar la propuesta táctica del entrenador, la conformación de la nómina de convocados y la capacidad del equipo para plasmar un funcionamiento competitivo ante rivales de gran jerarquía internacional. De forma simultánea a sus funciones con el plantel principal, Forlán enfocará gran parte de su atención y esfuerzo en el seleccionado Sub-20. El objetivo prioritario de la categoría juvenil será la preparación intensiva con vistas al Campeonato Sudamericano que se disputará en el mes de enero, un certamen de máxima relevancia que otorgará cuatro cupos directos para la Copa Mundial de la FIFA, la cual tendrá lugar en Azerbaiyán y Uzbekistán.

Con este esquema de trabajo unificado, la dirigencia de la AUF pretende construir un puente sólido entre las divisiones juveniles y la categoría mayor, garantizando el seguimiento constante de las jóvenes promesas del fútbol local e internacional y asegurando una transición ordenada hacia el primer equipo de la Celeste.
El retorno de Diego Forlán a la estructura de la Selección Uruguaya genera una profunda expectativa en todo el ambiente deportivo. Como jugador, su trayectoria con la camiseta nacional dejó una marca imborrable: fue galardonado con el Balón de Oro al mejor futbolista en la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010, se consagró campeón de la Copa América 2011 en Argentina y se erigió como uno de los máximos referentes históricos del balompié charrúa.
En su trayectoria posterior como entrenador, el estratega cuenta con experiencia previa en el fútbol profesional tras dirigir a Peñarol en la temporada 2020 y a Atenas de San Carlos en el año 2021, etapas que le permitieron sumar rodaje en la gestión de planteles y en el análisis táctico.
A partir de los próximos días, Forlán tendrá la enorme responsabilidad de imprimir su impronta profesional a un proceso deportivo que amalgama la exigencia inmediata de los amistosos internacionales en Asia con la visión formativa del proceso juvenil.
La AUF apuesta fuertemente a su figura y a su indiscutible liderazgo para guiar a la Selección Uruguaya en esta nueva etapa, consolidando un proyecto institucional sólido que busque mantener o devolver al fútbol uruguayo en las posiciones de vanguardia del deporte mundial de cara a los grandes desafíos del futuro.


El amigo de la AUF, la cara visible de propaganda hacia las nuevas elecciones. Cualquier Figureti sin haber ganado nada, dirige la selección. Alonso con tal de mantener el sillón con 60 mil dólares que le paga la FIFA arriesga al gran jugador que fue Forlán, como técnico le falta años luz. Solo puede dirigir en el fútbol amateur de la copa de leche uruguaya de cuarta en las villa-canchas con alambrado alrededor y basurales.
Confío plenamente en la capacidad y seriedad del Cachabacha. Mejor jugador del mundial 2010, campeón de América con la Celeste. ¡Vamo arriba la Celeste!
Anémona, que tiene que ver que haya sido el mejor jugador si como técnico no demostró nada. Solo dirigió en el fútbol amateur local en un club que no ganada nada desde el 86 , nunca dirigió en una liga de nivel profesional. Dejá de tantas sandeces que se nota que nunca jugaste al fútbol de verdad.
Ser buen DT requiere otras condiciones que no solamente pasan por haber sido buen jugador. Es un elemento importante pero saber enseñar, detectar las mejores condiciones de un jugador, examinar su personalidad con psicología y en que se destaca para ser utilizado correctamente,y ganarse la buena relación con el grupo no es para cualquier buen ex pateador de pelotas, solo hasta un límite.