El sindicato de trabajadores de Pilsen resolvió levantar las medidas de fuerza que mantenían paralizada la producción luego de que el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social formalizara la apertura de una mesa de negociación tripartita. La convocatoria ministerial procura destrabar el conflicto originado tras el anuncio de la compañía Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) de enviar al régimen de seguro de paro a la totalidad del personal operativo de su planta industrial ubicada en la ciudad de Minas, departamento de Lavalleja. La primera audiencia formal de conciliación entre las autoridades gubernamentales, los delegados gremiales y los representantes de la firma multinacional quedó fijada para el próximo miércoles.
La reestructura implementada por la empresa cervecera afectará de forma directa a cincuenta y nueve operarios técnicos a partir del primero de julio. Según informaron las autoridades corporativas de FNC, la suspensión temporal de los contratos laborales e industriales responde a la necesidad de analizar de forma exhaustiva la viabilidad financiera del negocio de producción y embotellado dentro del mercado uruguayo, debido a los altos costos operativos y la competencia de productos importados. El sindicato de base, respaldado por la federación del sector, aceptó suspender las huelgas como muestra de voluntad política para abrir el diálogo, pero advirtió que la continuidad de la paz laboral estará condicionada a que se garantice la estabilidad de los puestos de trabajo y la reapertura de la planta minuana.
La resolución del conflicto es considerada clave por las autoridades locales debido al impacto económico que representa la fábrica para el empleo en Lavalleja. El Poder Ejecutivo buscará alternativas de estímulo fiscal para asegurar la sostenibilidad del sector industrial nacional.

