El Banco de Prótesis junto a Kinzbio (parte del ecosistema de innovación de Cubo), fue pionero en aplicar esta terapia en infecciones protésicas, marcando un avance en el manejo de pacientes. Ante la complejidad del caso, se implementó fagoterapia, que utiliza bacteriófagos para eliminar bacterias.
La paciente, tratada -de 30 años-, presentaba una infección periprotésica por Stenotrophomonas maltophilia, bacteria poco frecuente y altamente resistente, detectada mediante biología molecular tras fallar los métodos estándar. El procedimiento fue liderado por el Dr. Justino Menéndez, quien, junto al equipo de Kinzbio, desarrolló una técnica quirúrgica para optimizar la administración de la terapia. El tratamiento fue exitoso, sin efectos adversos y con resolución sostenida de la infección.
En entrevista para Diario La R, el CEO y Cofundador de Kinzbio Dr. Gregorio Iraola explicó que la fagoterapia consiste en el tratamiento de infecciones causadas por bacterias, utilizando bacteriófagos como principios activos. Los bacteriófagos son virus con la capacidad de detectar e infectar bacterias de forma muy específica. Es decir, un bacteriófago dado, sólo puede infectar (y por ende matar) variantes muy específicas de bacterias, sin alterar otras, ni tampoco causando ningún daño a células no bacterianas (como las humanas).
Los bacteriófagos reconocen moléculas en la superficie de la bacteria a la que se adhieren, inyectan su material genético, y se reproducen dentro de la bacteria para luego generar su lisis (explosión de la bacteria, y por ende su muerte). Entonces, el efecto terapéutico se debe a este proceso donde los bacteriófagos reconocen y eliminan bacterias de forma muy selectiva y específica.

Fagoterapia
El Dr. Iraola refirió que Kinzbio desarrolló una plataforma de medicina de precisión basada en fagoterapia para el tratamiento de infecciones en general. “Virtualmente, podemos desarrollar tratamientos de precisión para cualquier tipo de infección bacteriana. Hemos tratado decenas de pacientes con diversas infecciones (urinarias, respiratorias, etc.), entre ellas infecciones asociadas a la sustitución articular. En este caso particular, la iniciativa surge dada la complejidad de estas infecciones y la dificultad de su tratamiento con terapia antibiótica convencional”.
Junto a esto añadió que la fagoterapia está ganando protagonismo ahora porque existe una necesidad imperiosa por nuevos caminos terapéuticos ante la avasallante cantidad de infecciones causadas por bacterias resistentes a los antibióticos. “La resistencia antibiótica es una pandemia que está llamada a ser la principal causa de muerte a nivel global en los próximos 25 años”.
También destacó que cuando un nuevo antibiótico sale al mercado, ya existe resistencia generada y en tan solo 2 años puede quedar casi obsoleto. Los bacteriófagos ofrecen infinitas posibilidades por tratarse de las entidades biológicas más abundantes y diversas de la Tierra.
En el caso puntual de las infecciones de prótesis de cadera, ¿qué las hace tan complejas y difíciles de erradicar con los tratamientos habituales? A esto Iraola responde que además de su resistencia intrínseca o adquirida a los antibióticos, las bacterias forman estructuras llamadas biofilms. Las cuales son literalmente “corazas” moleculares que protegen a las bacterias en el sitio de infección de la entrada de los antibióticos.
Los biofilms crecen y se adhieren al hueso y al material de la prótesis, haciendo extremadamente dificultosa su erradicación de forma completa y sostenida. Por eso estos pacientes generalmente luchan con estas infecciones de forma recurrente durante muchos años una vez que se instalan los biofilms. A diferencia de los antibióticos, los bacteriófagos tienen la capacidad natural de penetrar los biofilms, desarticulando estas armaduras que las bacterias generan.
La fagoterapia en un paciente con una prótesis infectada se administra durante la cirugía que se realiza para intentar salvar la prótesis o para retirar la prótesis infectada, mediante un lavado con solución de bacteriófagos. Luego se realizan aplicaciones durante los días de internación a través de un catéter que se coloca durante la cirugía.

Primera intervención
En esta primera intervención en el Banco de Prótesis, el Dr. Menéndez desarrolló un procedimiento quirúrgico innovador para aplicar la terapia. “El procedimiento consiste en la utilización de un catéter fenestrado (dispositivo médico que cuenta con pequeños orificios adicionales a lo largo de su cuerpo que mejoran la distribución del producto en el sitio quirúrgico).
El cual se inserta en el sitio quirúrgico y el espaciador (cemento óseo temporal utilizado en el «recambio en dos tiempos» cuando la prótesis original se infecta). Este catéter permite dosificar más bacteriófagos los días posteriores a la operación de forma externa. Es la primera vez que se realiza un procedimiento de estas características en una cirugía de prótesis de cadera”.
La aplicación durante la cirugía y posteriormente utilizando el procedimiento explicado anteriormente garantiza la llegada de los bacteriófagos a los lugares más profundos de la cavidad donde generalmente persisten los biofilms. Estos sitios son poco irrigados por la sangre, por lo que una vía de administración intravenosa tiene menos chances de éxito.
El primer paciente tratado por Kinzbio fue en mayo de 2024, “desde entonces hemos tratado decenas de pacientes con diversas infecciones además de infecciones de prótesis. Por ejemplo, infecciones urinarias recurrentes, infecciones respiratorias crónicas y agudas, infecciones en pacientes trasplantados, entre otras. Solo en 1 caso no pudimos constatar una mejoría clínica asociada a la fagoterapia. Tenemos una tasa de éxito del 95% y 0 efectos adversos reportados. Ya tenemos coordinados tratamientos para pacientes similares en países vecinos” afirma el doctor.
Uruguay como pionero
En Uruguay se realizan unas 5000 cirugías de prótesis al año, de las cuales el 1-3% se infectan. Son datos globales que se reflejan también en Uruguay, y es un problema que va en aumento. “La mayor problemática no es el número de pacientes en sí mismo, sino el peso específico de este problema en cada paciente. Una infección de prótesis puede ocasionar graves secuelas a largo plazo. Inhabilitando al paciente a una vida normal, y por tanto incrementando los costos de cuidado y tratamiento. Hemos presenciado casos de pacientes infectados cuyo manejo ha excedido 1,000,000 de dólares en un único paciente”.
Al respecto señala que hoy en día Kinzbio tiene capacidad suficiente para atender la demanda local. “Aunque ante el creciente número de pacientes y acuerdos que se están gestando, estamos previendo un aumento de nuestra capacidad de producción para el segundo semestre del año”.

Actualmente ya cerraron un acuerdo con la farmacéutica Scienza quien los representa comercialmente y gestiona la logística en Uruguay, Argentina, Chile y Paraguay. “Esto nos garantiza los más altos estándares de gestión y trazabilidad. A medida que maduren los mercados regionales en los que estamos incursionando, planeamos un modelo de escalado. A través de una red descentralizada capaz de producir fagoterapias en cada país en donde operemos”.
Desde su rol como pioneros en fagoterapia en América Latina, refiere: “creemos en jugar un papel de liderazgo en la implementación de esta tecnología a nivel regional e internacional. No solo estamos desarrollando una tecnología, en paralelo trabajamos para desarrollar su regulación y su incorporación en el mercado. Es un desafío triple” comenta.
Para lograr llegar a este punto, Kinzbio ha recibido inversión privada, ha sido apoyada por la ANII de forma sistemática, por el MIEM, ha ganado fondos competitivos en Europa. Y tiene acuerdos vigentes de co-desarrollo tecnológico con empresas multinacionales líderes en salud e higiene. “En conjunto, los recursos captados por Kinzbio en sus 5 años de vida asciende a varios millones de dólares. Y es un proceso que continúa ya que el perfeccionamiento y escalado de la tecnología y el producto van a seguir requiriendo inversión”.

