El turismo continúa siendo uno de los pilares económicos más importantes del país. Según datos del Ministerio de Turismo (MINTUR), a comienzos de 2026 el gasto promedio de los uruguayos para hacer turismo interno se ubicó en torno a los 353 dólares por persona, lo que equivale a unos 50 o 60 dólares diarios. Este contexto configura un panorama particular: especialistas coinciden en que Uruguay no es un destino “barato”, aunque tampoco resulta inaccesible.
Por otro lado, muchos señalan que el principal problema no suele ser el alojamiento, sino el gasto cotidiano. Las actividades que incluyen comidas y salidas tienden a encarecer la experiencia, especialmente durante la temporada alta de enero y febrero, cuando los precios pueden duplicarse o incluso más, sobre todo en la costa. Ante este escenario, cada vez más personas optan por viajar en diciembre o marzo, o elegir destinos menos turísticos.
Sin embargo, la llegada de turistas extranjeros se mantiene activa. Según datos de Migraciones, en enero ingresaron al país unas 765.000 personas, lo que representó una caída del 4% respecto al mismo mes de 2025. Cabe recordar que la temporada anterior fue especialmente positiva, por lo que los niveles actuales continúan siendo relativamente altos en una perspectiva más amplia.
En parte, esto se explica por los beneficios fiscales vigentes para los no residentes, que incluyen la exoneración del IVA en determinados servicios, como alojamiento, gastronomía, alquiler de vehículos y servicios de catering para eventos. Estas medidas resultan atractivas para los visitantes y han contribuido a que, durante la primera parte del verano, se superaran los 3 millones de ingresos al país, según el propio MINTUR.

Algunas de estas políticas también alcanzan a los residentes. De acuerdo con el portal Uruguay Natural, los servicios de hospedaje fuera de temporada están exonerados de IVA, y además se aplica una rebaja de nueve puntos de este impuesto en servicios gastronómicos, como restaurantes, bares, cafeterías y similares, entre otros beneficios.
De esta manera, el Estado busca competir con la oferta de otros países de la región, que en los últimos años han ganado terreno entre los uruguayos. En ese sentido, los datos del Ministerio de Turismo muestran una disminución en los viajes al exterior, en contraste con el dinamismo observado en años anteriores.
Competencia regional
Durante el último año, los uruguayos realizaron 2.401.312 viajes al exterior, lo que implicó una caída interanual superior al 20% frente a los 3.041.887 registrados en 2024. En términos absolutos, fueron 640.575 viajes menos, una reducción explicada principalmente por la menor cantidad de salidas hacia Argentina, históricamente el principal destino elegido.
Algunos datos actualizados, muestran que el país vecino volvió a encabezar el ranking de destinos, aunque con cifras más bajas. En 2025 viajaron a Argentina 1.515.970 uruguayos, frente a más de 2,1 millones en 2024, lo que representó una caída cercana al 28,5%. Brasil se ubicó en el segundo lugar con 604.420 viajeros, también por debajo del año anterior, aunque con una disminución más moderada.
En esa línea de ofertas, también aparece Chile, y es que viajar desde Uruguay a ese país es muy accesible y es un destino de moda por su competitividad en precios. Además de la alta ofertas de vuelos, y destinos atractivos como la Patagonia, ir de compras en Santiago y visitar el Desierto de Atacama.
Sin embargo, distintos informes señalan que vacacionar en Brasil puede resultar considerablemente más económico para los uruguayos, con diferencias de precios que en algunos casos superan el 50% en servicios y productos. Factores como la depreciación del real y el alto costo de vida en Uruguay hacen que el alojamiento, la gastronomía y otros consumos sean más accesibles en el país norteño, consolidándose como un destino altamente competitivo.

