Oscar Schmidt, el «Mão Santa» del básquetbol

Oscar Schmidt a fallecido a los 68 años tras una valiente batalla contra un tumor cerebral que se prolongó por más de una década.

Nacido en 1958, Oscar Schmidt no era solo un jugador de básquetbol era una máquina de encestar. Su apodo, «Mão Santa», resumía una precisión quirúrgica desde la larga distancia, forjada a base de una disciplina casi obsesiva. Era famoso por no retirarse de los entrenamientos hasta haber encestado 1,000 lanzamientos diarios. Posee el récord histórico de puntos en los Juegos Olímpicos con 1,093 puntos.

Durante décadas fue el máximo anotador de la historia del básquetbol profesional y de selecciones, una cifra que solo pudo ser superada por LeBron James en 2024. En Seúl 1988 su actuación en esos Juegos Olímpicos fue estratosférica, promediando 42.3 puntos por partido, incluyendo una actuación de 55 puntos contra España.

Uno de los capítulos más fascinantes de su vida fue su relación con la NBA. A pesar de haber sido drafteado por los New Jersey Nets en 1984, Schmidt nunca dio el paso. En aquella época, las reglas de la FIBA prohibían a los jugadores de la NBA representar a sus selecciones nacionales.Para Oscar, la decisión fue simple «Brasil era más importante». Prefirió brillar en la liga italiana (donde es leyenda en el JuveCaserta) y en la liga española para asegurar su presencia en cada torneo con la «verdeamarela». Su lealtad lo llevó a disputar cinco Juegos Olímpicos consecutivos, desde Moscú 1980 hasta Atlanta 1996.

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