Las exportaciones de carne bovina registraron una caída significativa en volumen durante el primer trimestre de 2026, aunque acompañada por una mejora en los precios internacionales, según datos del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa).
De acuerdo con el informe oficial, los envíos de carne vacuna disminuyeron un 23% en comparación con el mismo período de 2025, mientras que los ingresos retrocedieron un 11%. Entre enero y marzo de este año se exportaron 69,3 millones de kilos, generando USD 453,3 millones, frente a los 90,6 millones de kilos y USD 509,8 millones registrados un año atrás.
La tendencia también se replicó en las menudencias bovinas, donde la caída fue aún más pronunciada. Los envíos totalizaron 11,3 millones de kilos, lo que representa una baja del 39% respecto a los 18,8 millones exportados en 2025. En términos de ingresos, se pasó de USD 33,8 millones a USD 22,8 millones, lo que implica un descenso del 32%.
En conjunto, el sector bovino exportó 80,7 millones de kilos entre carne y menudencias, con ingresos por USD 476,1 millones. Esto supone una contracción del 26% en volumen y del 12% en divisas frente al mismo período del año anterior.
El presidente del Senacsa, José Carlos Martin, explicó que esta disminución responde principalmente a una menor faena durante 2026. Según indicó, el alto nivel de sacrificio de ganado registrado en 2025 estuvo condicionado por la sequía, que obligó a los productores a adelantar envíos.
“El primer trimestre del año pasado fue atípico, con una faena elevada por factores climáticos. A partir de marzo comenzaron las lluvias y el sistema volvió a niveles más normales”, señaló. En ese sentido, afirmó que la caída actual ya estaba prevista y responde a una normalización del ciclo productivo.
De hecho, la faena se redujo alrededor de un 26% en comparación interanual, en línea con la menor oferta exportable observada en estos meses.
Pese a este escenario, el dato positivo proviene de los precios. La carne paraguaya mostró una valorización en el mercado internacional, con un aumento del 16% en promedio. El valor por kilo pasó de unos USD 5.600 a USD 6.500 en el último año, reflejando una mayor demanda o un mejor posicionamiento del producto.
“Este trimestre cierra con la mejor cotización histórica para un inicio de año”, destacó Martin, quien subrayó que la mejora en los precios permitió amortiguar parcialmente la caída en los ingresos.
El desempeño del sector refleja así un cambio de dinámica: menor volumen exportado, pero con mayor valor por tonelada, en un contexto de ajuste productivo tras un año marcado por condiciones climáticas excepcionales.

