El canciller turco, Mevlut Cavusoglu, finalmente explicó por que hizo lo que hizo en su visita a Uruguay, o sea realizar un saludo de una organización de ultraderecha. Cuando Cavusoglu llegó al país el 23 de abril lo hizo para firmar una serie de acuerdos con el gobierno nacional y a la vez inaugurar la sede de la embajada de Turquía en Uruguay, la cual se encuentra en Ciudad Vieja.
Afuera de la misma se había concentrando un grupo de ciudadanos armenios y descendientes de estos, para protestar por la llegada del canciller turco a Uruguay. Es que entre 1915 y 1923, Turquía expulsó de su territorio a los armenios y durante este éxodo, se calcula que entre un millón y medio y dos millones de civiles fueron perseguidos y asesinados por el gobierno de los Jóvenes Turcos en el Imperio otomano.
Al salir de la embajada, el canciller turco levanto su mano derecha mirando a los manifestantes y haciendo una señal que es la misma usada por los “Lobos Grises” un grupo derechista turco con tintes nazis. En el diario Hurriyet, el canciller turco dijo que ese gesto fue «la respuesta necesaria», ya que «los manifestantes exhibieron actitudes desagradables».
Cavusoglu dijo que para la inauguración de la embajada, el gobierno uruguayo había indicado que los manifestantes estarían lejos. «Para la inauguración de nuestra embajada, le aseguraron a nuestro Embajador que no se le permitiría a ese grupo estár frente al edificio . Fue un error dejar que ese grupo se acercara, a pesar de que lo habían prometido», agregó. No obstante aclaró que sus actitudes no son «un insulto ni a las autoridades uruguayas, ni al pueblo uruguayo, ni a los manifestantes, porque ya dijimos que deberíamos mirar hacia el futuro». El canciller turco se aseguró de remarcar que su país no tiene «ningún problema con Uruguay, porque queremos reactivar las relaciones entre nosotros. En este contexto se desarrolló nuestra visita». También reveló que estaba previsto colocar una ofrenda floral en un monumento, pero el gobierno uruguayo le solicitó que lo cancelara , porque podrían existir más manifestaciones. Finalmente el canciller turco decidió seguir la recomendación y tal acto no se llevó a cabo.

