El riesgo de que Estados Unidos pierda su estatus de eliminación del sarampión representa una de las alertas sanitarias más graves en la Región de las Américas a inicios de 2026. Declarado eliminado en el año 2000 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y verificado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS/PAHO), este estatus significa que no existe transmisión endémica con cadenas locales sostenidas) del virus dentro del país por al menos 12 meses consecutivos. Sin embargo, los brotes masivos iniciados en 2025 han puesto en jaque esta certificación.
En 2025, EE.UU registró más de 2.200 casos confirmados de sarampión, la cifra más alta en más de 30 años, con al menos 50 brotes importantes. El 93% de los afectados eran no vacunados o con estado vacunal desconocido. El brote principal comenzó en enero 2025 en el oeste de Texas con alrededor de 800 casos iniciales, con propagación a Nuevo México, Arizona, Utah y Carolina del Sur, vinculado a una cepa específica (subtipo 9171). Esta transmisión se ha mantenido sin interrupción por más de 11 meses.
En las primeras semanas de 2026 ya se reportan 171 casos en 9 estados: Arizona, Florida, Georgia, Carolina del Norte, Carolina del Sur (donde el brote en Spartanburg es explosivo, con cientos de casos acumulados), Ohio, Oregón, Utah y Virginia. Muchos están asociados a cadenas de 2025. La cobertura vacunal MMR en jardines de infantes ha caído a 92.5%, por debajo del 95% necesario para inmunidad de rebaño.
El umbral crítico es enero 2026. Si la transmisión del brote texano o cadenas relacionadas supera los 12 meses sin interrupción, EE.UU perderá automáticamente el estatus. Expertos del CDC y PAHO advierten que está «en camino» de ocurrir. Una revisión clave por la Comisión Regional de Verificación de la OPS está programada para el 13 de abril de 2026, donde se evaluarán datos de EE.UU. y México. Aunque reversible (implicaría un retroceso histórico en salud pública.
Conexión directa con latinoamérica
La crisis no es aislada. En noviembre 2025, la OPS declaró que toda la Región de las Américas perdió su estatus regional de libre de transmisión endémica logrado en 2016 y reverificado en 2024, principalmente por brotes prolongados en Canadá con más de 5.000 casos, México y EE.UU., que concentraron el 95% de los contagios.
En 2025, la región sumó más de 12.500 casos confirmados y al menos 23-28 muertes en 10 países, lo que representa un aumento de 30 veces respecto a 2024. México lidera en Latinoamérica con más de 6.800 casos confirmados y decenas de muertes. Otros afectados son Argentina con decenas de casos, brotes cerrados en algunas provincias como Buenos Aires, Bolivia, Brasil, Paraguay, Perú, Belice y Costa Rica.
En 2026, México sigue sumando casos diarios con riesgo de perder su propia certificación en febrero si no se interrumpe la transmisión. La mayoría (71-89%) ocurre en no vacunados, agravado por coberturas post-pandemia bajas (regional MMR2 ~79%).
La situación uruguaya
El sarampión es extremadamente contagioso con una persona que infecta a 12-18 contactos susceptibles. Con viajes frecuentes a EE.UU., México o Brasil, y migración regional, cualquier caso importado puede explotar en comunidades con brechas vacunales. Uruguay ha mantenido buenas coberturas históricas pero la OPS urge reforzar la vacunación rutinaria.


Y… Trump le echará la culpa a Venezuela.