El continuo avance de la educación a distancia  en América Latina y su ausencia en Uruguay

En América Latina, en la educación superior, el porcentaje de estudiantes insertos en programas a distancia pasó del 12% en el año 2013, a 28% en el año 2022.

La educación a distancia tiene su génesis hace muchísimos años en los llamados en su momento estudios por correspondencia, pero cambió radicalmente con la irrupción de la revolución digital desde los años 2000 con la irrupción de las plataformas interactivas en red e internet como biblioteca con potente conectividad y ancho de banda suficiente para canalizar múltiples recursos de aprendizaje virtuales. Desde allí ha tenido un crecimiento significativo a escala global, aunque en la región y particularmente en algunos países ese incremento ha sido muy limitado por marcos normativos restrictivos, ausencia de instituciones especializadas en la oferta y también paradigmas intelectuales culturales tradicionales de tipo presencialistas, junto a un enfoque no centrado en las necesidades de los estudiantes y en la calidad de los aprendizajes. Llego a concebirse que la “calidad era presencial” con lo cual se limitaron miles de oportunidades de estudio y por ende de ascenso social.

En la región de América Latina, en la educación superior, el porcentaje de estudiantes insertos en programas a distancia pasó del 12% en el año 2013, a 28% en el año 2022. La pandemia, más allá de imponer un momentáneo cambio radical que posteriormente regreso a los guarismos anteriores, no cambio sustancialmente una tendencia estructural al avance de la educación a distancia. Ello aconteció en todos los países siendo Uruguay la única gran excepción según el Observatorio de la Educación Superior

Este cambio no se debió a alguna alteración de la relación de lo público y lo privado en esos años, ya que la matrícula total en el nivel superior del sector público fue de 45,82% en el 2013, y para el año 2022, se mantuvo casi igual con una incidencia casi igual con el 45,46% del total de estudiantes. El cambio provino que tanto el sector público incremento su oferta a distancia, como de una mayor eficiencia en el egreso de los estudiantes a distancia, al incorporarse mecanismos de apoyo y seguimiento, y mejores mecanismos de gestión y aseguramiento de la calidad. La educación a distancia, se fue masificando, y mejoró estándares y niveles de eficiencia.

Así, el avance de la matrícula de educación a distancia, también se correlaciona con el incremento de los graduados de estos programas. Así, mientras que en el año 2013, los graduados universitarios de la región alcanzaron a 3.162.883, los de educación a distancia fueron el 13,27% con 419 mil egresados. Sin embargo, apenas 9 años después los egresados subieron a 4.345.596 estudiantes, pero entre ellos el 25,24% eran egresados de programas a distancia. O sea, hay una casi absoluta correlación entre estudiantes y egresados en relación a las modalidades si tomamos en cuenta el desequilibrio de años entre la matrícula y el egreso.

La situación particular en este contexto regional, y con mucha más intensidad, se da en el retraso y la asimetría en Uruguay, donde la educación a distancia es muy marginal en la oferta, tanto en el sector público como en el sector privado. La ausencia de educación a distancia conspira y limita la matrícula superior del país en relación a las potencialidades y en el propio derecho la educación superior de los bachilleres en términos comparativos con los demás países de la región. Incluso, cada vez más se aprecia, la cantidad de uruguayos que se inscriben en programas virtuales de instituciones internacionales, ante la ausencia de oferta local. No es casualidad que la tasa neta de matrícula en Uruguay de educación superior dado por los estudiantes de 18 a 24 años como % de la población total de ese grupo de edad para el año 2022, nos ponga en la tabla con el 21,96% de cobertura neta, por debajo de Perú, Panamá, México, Colombia, Chile, Bolivia y Argentina. La falta de educación a distancia nos aleja del pelotón de los que impulsan la educación superior en la región.

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Eco. Claudio Rama

Dr. en Educación, Dr. en Derecho
Ex Director del Instituto de Perfeccionamiento y Estudios Superior (IPES-CFE-ANEP)

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