“El Coyote y el Correcaminos”: la serie de animación donde el héroe era el villano

Desde su creación en 1949 el famoso dibujito animado tuvo como objetivo que los espectadores se sintieran identificados con el personaje cuya eterna derrota era el verdadero corazón de la historia

“Si estando en la carretera oyes un ¡Bip-Bip!, ten la seguridad que se trata de mí, y si intentas seguirme te va a anochecer, pues ni el fiero
coyote me puede comer…”.
Así arrancaba la versión en castellano de la canción principal del dibujo animado El Coyote y el Correcaminos, una de las creaciones más
queridas y populares de todos los tiempos.
El genio de la animación Chuck Jones fue el creador de esta serie cuyos episodios originales duraban siete minutos.
Ese tiempo le alcanzaba para contar la historia más simple del mundo y, al mismo tiempo, hacer reír a los espectadores.
El Coyote tenía hambre y deseaba capturar al Correcaminos para comerlo.
Nunca lo conseguía, pero sus planes para atraparlo eran cada vez más complejos  y absurdos. Todo el mundo amaba la serie y eso se debía,
por supuesto, al Coyote.
Las trampas de la empresa Acme nunca funcionaba como correspondía, siempre terminaban jugando contra el pobre Coyote. El hermoso
mundo absurdo de Chuck Jones incluía el acceso a esos materiales sofisticados y posiblemente caros por parte de un Coyote que estaba muerto de hambre en medio del desierto.
Su obsesión le permitía conseguir esos materiales, pero no buscarse otra manera de alimentarse. Por eso es tan perfecta la serie.
Jones dijo con los años que había nueve reglas principales para la serie que debían ser respetadas.
Eran las siguientes:
-1. El Correcaminos no puede dañar al Coyote excepto haciendo “¡Bip-Bip!”.
-2. Ninguna fuerza externa puede dañar al Coyote, solo su propia ineptitud o el fallo de los productos de Acme.
-3.El Coyote puede parar en cualquier momento, de lo contrario, se convierte en un fanático. (“Un fanático es
aquel que redobla su esfuerzo cuando ha olvidado su objetivo”, George Santayana).
-4.No puede haber ningún diálogo, excepto el “¡Bip-Bip!”.
-5.El Correcaminos tiene que permanecer en el camino, sino, lógicamente, no se habría llamado Correcaminos.
-6.Todas las acciones tienen que realizarse en el entorno natural de los dos personajes:el desierto del suroeste
norteamericano.
-7.Todos los materiales, herramientas, armas o artilugios mecánicos tienen que obtenerse de la Corporación Acme.
-8.Siempre que sea posible, la gravedad debería ser el mayor enemigo del Coyote.
-9.El Coyote será más humillado que dañado por sus fallos.

Casi todas estas reglas fueron rotas en algún episodio y no hay pruebas definitivas de que hayan intentado cumplirlas de forma estricta en su momento. Pero el resultado de las mismas es que el Coyote jamás podrá atrapar al Correcaminos y que los espectadores se sentirán de su lado. Todo eso fue alcanzado en la serie original y por eso tuvo éxito.

Los chistes o los gags típicos, vistos a menudo durante los episodios, se basan principalmente en las leyes físicas de los dibujos animados.
*El fallo muy frecuente de los artilugios del coyote (comprados en la Corporación Acme) y en general de sus trampas, que sí funcionaban, pero en contra del mismo coyote.

*Sus caídas en cañones o sobre un acantilado; viéndolo caer desde lejos antes de ver la clásica nube de polvo que aparece cuando finalmente cae, con un efecto sonoro que era desde un choque hasta una explosión o una bocanada de suciedad.
*El Coyote siendo atropellado por un autobús, camión o tren, confundiendo su bocina con el “bip-bip” del Correcaminos, o simplemente estando en el lugar y momento equivocado.

*El Coyote quejándose en silencio a sí mismo sobre su hambre o su vida, antes de que el Correcaminos aparezca, reproduciendo el usual
“bip-bip”, causando que el Coyote salte golpeándose en la cabeza o saltando a un acantilado antes de que el Correcaminos se esfume.


*El coyote “entra” en un precipicio, pero no cae al vacío hasta que mira hacia abajo y se da cuenta de que no hay suelo que le sostenga.

*Un gag que algunas veces se mostraba es una cortina de polvo desde el punto de partida del Correcaminos oscureciendo
la vista, entonces se veía otro del Coyote persiguiéndole, pero después el polvo clareaba y el Coyote se caía por un acantilado o tropezaba en un obstáculo, y el Correcaminos seguía allí, escapándose.

*El Coyote pinta una escena(un túnel pintado en una pared, o un dibujo de una carretera en frente de un buzón),
que el Correcaminos entonces utiliza como si de un túnel o carretera ya existente se tratara.

Algunas veces el Coyote también es atropellado por vehículos que aparecen desde fuera de las escenas pintadas.

Finalmente, el Coyote corre hacia el dibujo (viendo que el Correcaminos lo ha hecho) y choca contra la pared.
*El Coyote se quedaba de pie en algún sitio y debajo había un acantilado, desde donde caía una gran roca.
Cuando la roca ya estaba muy próxima al indefenso Correcaminos, este sacaba un pequeño paraguas para
protegerse.

*El Coyote en una ocasión planeo una trampa disfrazado como un estudiante de escuela y usando una señal de tránsito que decía: “Despacio Escuela”, sin embargo, el Correcaminos lejos de frenar, pasa corriendo en alta velocidad y por poco atropella al Coyote. En ese momento el Coyote se queda sorprendido al no comprender por qué no funcionó su plan, hasta que de repente viene el Correcaminos con un cartel que dice: “Los Correcaminos no sabemos leer”.

*Al Coyote le cae un yunque o una piedra enorme en un acantilado, como es demasiado peso se rompe un pedazo de acantilado y todo se cae, dejando un agujero del cual sale una mano media aplastada con una bandera blanca en señal de que se rinde.

*El Coyote podía acorralar al Correcaminos en algún momento determinado, en especial en la punta de un acantilado, sin embargo, si la punta se rompía, ésta permanecía en el aire flotando y el acantilado donde se encuentra el Coyote se venía abajo. Había ocasiones en que al caer 2 rocas y el Coyote, este siempre buscaba la forma de mantenerse por encima de ellos, y aunque lo conseguía por algunos
instantes, al llegar al suelo, siempre había una roca cayendo sobre él.

 

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