Un libro infantil para adultos: generaciones enteras de lectores comparten entusiasmo desde hace décadas por la fantástica historia contada por Antoine de Saint-Exupéry.
El libro trata de un niño que vive en un planeta muy pequeño con una rosa, dos volcanes activos y uno inactivo, y con brotes del árbol baobab con los que hay que luchar. La rosa y el principito no se llevan bien, la rosa es gruñona y exigente. Así que el niño decide irse y emprende un viaje para explorar siete planetas. Su última parada es la Tierra.
A los 80 años de su primera publicación, le di otra oportunidad a esta historia. Debo decir que esta vez sus capítulos me cautivaron. Pero no es un cuento para niños, sino más bien un recordatorio de la niñez que hay en cada uno de nosotros. La corta novela aborda en 27 capítulos grandes temas de la vida adulta, como el amor, la soledad y la muerte.
«El Principito» es el último libro de un apasionado de la aviación, Antoine de Saint-Exupéry, publicado en Nueva York en 1943. Tres años después, fue traducido al francés. Sin embargo, el célebre autor nunca llegó a verlo, ya que nunca volvió de un vuelo en la Segunda Guerra Mundial, en 1944.
Antoine de Saint-Exupéry: piloto y escritor
La carrera de aviador de Saint-Exupéry, nacido en Lyon en 1900, comenzó con vuelos turísticos sobre París. En los años veinte, voló rutas como Toulouse – Casablanca – Dakar. Posteriormente, fue asignado como portador de correo aéreo nocturno a Argentina. Más tarde, intentó repetidamente batir récords de distancia y sobrevivió a dos accidentes en los trayectos París – Saigón y Nueva York – Tierra del Fuego. Con el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, fue llamado a filas.
Su vida de piloto no sólo se lee como una historia de aventuras. Antoine de Saint-Exupéry escribió novelas muy aclamadas durante algunas etapas de su vida. Aunque recibió premios literarios, se consideraba, ante todo, piloto, y después escritor. «El Principito” fue, al principio, una decepción. Es un cuento agridulce, ilustrado por el propio Saint-Exupéry, donde se encuentra también su biografía plasmada en la narración del piloto que se estrelló en el desierto. Pero nadie se imaginó que este libro no sólo se convertiría en su mayor éxito, sino también en el más vendido en la historia francesa. Se dice que, desde entonces, se han vendido más de 200 millones de ejemplares y ha sido traducido a unos 340 idiomas y dialectos.
Una obra de teatro
El principito tiene las palabras que consuelan el alma, las palabras incluso que no se dicen. El Principito visitante, observa el universo y expone hechos; un viajero a través del universo que recoge experiencias, historias, e intercambia transformaciones.
Una obra que acaricia el alma y la abriga, que nos brinda una mirada crítica del mundo y, a su vez, de esperanza, de que la amistad se construye y el amor es lo que nos da sentido de existencia. Con una estética delicada, con momentos de humor, infinita ternura, síntesis precisa sin grandilocuencias. Cuerpos vibrantes en escena, que transmitan la posibilidad de transformación latente en cada universo inacabado. Será trabajo de cada espectador completar realidades y los universos posibles.
Elenco (por orden de aparición): Santiago Lans Gahn, Vladimir Bondiuk Petruk, Martina Buquet Ibarra, Diseño de vestuario y escenografía: Vladimir Bondiuk Petruk, Dante Alfonso, Diseño de títeres: Dante Alfonso, Diseño coreográfico: Martina Buquet Ibarra, Música Original y Ambientación Sonora: Álvaro Fenocchi, Diseño lumínico: Rodrigo Novoa, Asistente de dirección de lengua inglesa y traducción: Felicia Damonte, Ayudante de Dirección: Marina Rodríguez, Producción Ejecutiva: Pablo Robles, Producción: Teatro El Galpón, Dirección: Serrana Ibarra Alemañy. Proximamente estará en la la Sala Cesar Campodónico.

