La actriz estadounidense Elizabeth Franz, ganadora del Premio Tony y una de las intérpretes más respetadas del teatro norteamericano del siglo XX y XXI, falleció a los 84 años
Franz se convirtió en una de las grandes actrices de carácter del teatro estadounidense. Su nombre quedó grabado en la historia de Broadway gracias a su interpretación de Linda Loman en la aclamada reposición de Muerte de un viajante (Death of a Salesman) de Arthur Miller en 1999, junto a Brian Dennehy. Aquella actuación le valió el Tony a la Mejor Actriz de Reparto en una Obra, además de un Drama Desk Award y un Outer Critics Circle Award.
Franz debutó en Broadway en 1965 con la obra The Pawn Broker. A lo largo de seis décadas, participó en más de 30 producciones en Nueva York, tanto en circuitos comerciales como off-Broadway. Trabajó con gigantes como Mike Nichols, Arthur Penn y el propio Arthur Miller, quien la elogió públicamente por su “verdad emocional implacable”.
También dejó huella en cine y televisión con apariciones en The Secret of My Success* (1987, con Michael J. Fox) y series como Roseanne, Judging Amy, Law & Order y Gilmore Girls.
Franz era conocida por su reserva. Nunca concedió entrevistas largas, rechazó autobiografías y se mantuvo alejada de las redes sociales. Vivía discretamente en Connecticut, donde criaba perros rescatados y apoyaba en silencio a jóvenes actores a través de becas anónimas.
Su última aparición pública fue en 2022, en una lectura benéfica de The Humans en el Public Theater.

