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La atención de los especialistas es crucial desde el primer momento

Emergencias en la atención neonatal

Alrededor de 8 millones de niños mueren cada año en el mundo en el período de recién nacido.

La OMS documenta que los nacimientos prematuros y las malformaciones congénitas causan más de un tercio de las muertes de recién nacidos
La OMS documenta que los nacimientos prematuros y las malformaciones congénitas causan más de un tercio de las muertes de recién nacidos

Según informa la Organización Mundial de la Salud (OMS), todos los años nacen muertos casi 3,3 millones de niños y más de 4 millones fallecen en los primeros 28 días de vida. Asimismo, anualmente, más de un millón de niños que sobreviven a la asfixia durante el nacimiento, evolucionan con secuelas como parálisis cerebral y dificultades de aprendizaje sumando otras afecciones. Junto a esto la OMS documenta que los nacimientos prematuros y las malformaciones congénitas causan más de un tercio de las muertes de recién nacidos.

Lo cual es más común durante los primeros días de nacido. Expertos aseguran que la mayor parte de las asfixias y traumatismos a la hora del parto, (que cada vez son menos frecuentes), son producto a la falta de cuidado en el manejo prenatal de la mujer por falta de acceso a servicios de obstetricia. Los especialistas en pediatría consideran como emergencias neonatales la asfixia, reanimación, prematurez extrema, malformaciones congénitas, urgencias neuroquirúrgicas, recién nacido cianótico, anemia aguda y traumatismos del parto.

Los primeros momentos del recién nacido son muy importantes
Los primeros momentos del recién nacido son muy importantes

Los primeros momentos del recién nacido son muy importantes. Hay que tener presente que una emergencia neonatal es una afección médica potencialmente mortal que se presenta en un bebé menor de 28 días. Es por este motivo que los médicos deben estar cien por ciento preparados para cualquiera de estas situaciones. Además de seguir el protocolo para garantizar que los bebés reciban el tratamiento que necesitan de inmediato. Sin embargo esto no siempre es posible pues el personal encargado podría no detectar la emergencia o tardar en atenderla. Cabe destacar que esto puede traer graves consecuencias y no solo al bebe, sino también a los padres. Este tipo de emergencias puede ocurrir en el momento del nacimiento, en el hospital poco después del nacimiento. También durante algunas semanas después de que el bebé haya regresado a casa.

Teniendo en cuenta los tipos de emergencias neonatales, en el caso de la prematuridad, el bebé puede tener dificultad para respirar y no poder mantener su propia temperatura corporal. En este aspecto, también es más susceptible a infecciones, como sepsis y meningitis. Por otro lado, los bebés que nacen con el cordón umbilical alrededor del cuello u otros tipos de dificultad respiratoria pueden sufrir asfixia, o falta de oxígeno al cerebro. Aquí cada segundo cuenta, por lo que debe tratarse de inmediato, pues el bebé puede morir o desarrollar discapacidades de por vida.

También se hace énfasis en los errores de reanimación neonatal donde los profesionales médicos son responsables de determinar si un bebé necesita reanimación y de realizar los procedimientos necesarios. Otro factor es la ictericia neonatal la cual se produce cuando hay un exceso de bilirrubina en la sangre del bebé. Por lo general, esta afección es leve y se resuelve por sí sola o con una exposición suave a la luz. Expertos señalan que esto puede causar daño a la médula espinal y al cerebro, dificultades de aprendizaje e incluso parálisis cerebral.

Esta puede tener varias complicaciones, como encefalopatía hipóxico-isquémica, es solo una de las consecuencias graves de la falta de oxígeno en el cerebro del bebé.  Por otro lado, el cefalohematoma infantil, que se produce cuando un bebé desarrolla un hematoma grande debajo del cuero cabelludo. Esto es más común en partos con ventosa o fórceps. En la mayoría de los casos, la afección se resuelve por sí sola o drenar el hematoma para evitar anemia o ictericia. No obstante, existen otras afecciones que se muestran de manera similar, como un quiste leptomeníngeo.

Si un médico confunde una afección grave con un cefalohematoma benigno, el bebé podría sufrir daño cerebral permanente. Esto puede causar, distocia de hombros, la cual se produce cuando el hombro del bebé se aloja detrás del pubis materno durante el parto. Lo cual si no se gestiona correctamente, podría provocar privación de oxígeno y afecciones crónicas como parálisis cerebral y parálisis de Erb.

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