Nos duele a todos esta situación y condenamos la violencia . Lamentamos profundamente la destrucción y pérdida de vidas humanas, israelíes y palestinas por igual. También afirmamos que los hechos presentes deben ser puestos en contexto y en perspectiva. La comunidad internacional podría haber evitado esta escalada sangrienta, y décadas de sufrimiento palestino, poniendo algún tipo de freno o sanción a los constantes crímenes de guerra y de lesa humanidad israelíes. Durante más de medio siglo ha permitido que Israel continúe y profundice su ocupación, robo y colonización del territorio palestino con total impunidad, y que imponga un intolerable régimen de apartheid entre el Mediterráneo y el Jordán, denegando los derechos fundamentales a la mitad de la población que vive bajo su dominio.
Del pueblo palestino se espera siempre que sea una víctima dócil y paciente. Hoy el pueblo palestino tiene menos libertad, menos justicia, menos igualdad y menos territorio que antes.
En Gaza, la prisión a cielo abierto más grande del mundo, dos millones de personas –la mitad de ellas menores de edad– están sometidas desde hace 16 años a un férreo bloqueo israelí por aire, tierra y mar (sin electricidad, ni agua, ni medicamentos ni suministros básicos) y a bombardeos periódicos, todo lo cual ha creado una crisis humanitaria. Los menores de 20 años nunca han salido de Gaza, pero han vivido ya cuatro ataques israelíes que devastaron sus vidas y borraron del mapa familias y barrios enteros. Quienes hoy denuncian la pérdida de vidas civiles en Israel no hicieron nada por las miles de vidas civiles palestinas que diariamente se cobra la violencia de la ocupación colonial israelí, incluyendo las sangrientas invasiones de este año a los populosos campos de refugiados de Cisjordania.
Occidente usa una doble moral e ignora que incluso la ONU reconoce el derecho de los pueblos sometidos a dominación colonial o extranjera y a regímenes racistas a luchar por todos los medios, incluyendo las armas, para liberarse (Resolución 37/43 de la Asamblea General, 1982).
Desde que en diciembre de 2022 asumió el gobierno más racista y ultraderechista en la historia de Israel, la población palestina ha estado resistiendo una escalada de violencia sin precedentes por parte de soldados y colonos armados, incitada y dirigida desde el más alto nivel del gobierno israelí, integrado por ministros como Itamar Ben Gvir (juzgado en el pasado por terrorismo) y Bezalel Smotrich, que impulsa la expulsión de la población palestina y la expansión colonial. Este año –y antes del 7 de octubre– más de 200 palestinos/as fueron asesinados/as (incluyendo 48 niños y niñas), más de 450 viviendas palestinas fueron destruidas, comunidades enteras fueron desplazadas de sus tierras o soportaron verdaderos pogromos de colonos; hay 5200 personas detenidas (1264 de ellas sin cargo ni juicio), incluyendo 170 niños y adolescentes, arrancados de sus camas en violentos allanamientos nocturnos.
Además, ha soportado todo tipo de abusos y provocaciones en sus fechas y lugares más sagrados, como las incursiones de colonos fanáticos protegidos por las fuerzas de ocupación en el recinto de Al Aqsa, y ha visto cómo ni las imágenes del vandalismo y la destrucción en el interior mismo de su sagrada mezquita durante el mes de Ramadán suscitaban la sanción internacional. Y la población cristiana palestina también ha sufrido un aumento de las agresiones de los colonos fanáticos en Jerusalén.
Esto no es una guerra entre dos pueblos en igualdad de condiciones: hay un ocupante y un ocupado, un colonizador y un colonizado, un opresor y un oprimido.
Esta operación de la resistencia palestina es la respuesta de un pueblo oprimido, ocupado, colonizado y bloqueado, a las constantes e intolerables provocaciones del actual gobierno extremista israelí, así como a décadas de violencia estructural y de violación de los más fundamentales derechos humanos y colectivos, incluyendo el derecho a la autodeterminación. Los pueblos que hemos conocido el colonialismo, el terrorismo de Estado y sus graves violaciones de derechos humanos no nos engañamos por la retórica de las potencias, que siempre se han aliado con el opresor.


Brillante nota de la realidad que pocos denuncian !!!!
Estuviste alguna vez ahi?, 100% que no, asi que no opines, tu comentario es ofensivo
Jorge, porque la gente no puede opinar, el unico sos tu? estuviste alli y
sos el dueno de la verdad! No tenes derechos callar la voz de los que tenemos
otra opinion.
LOS EGIPCIOS LOS BLOQUEAN ,PORQUE NO LOS DEJAN SALIR SI SON TAMBIEN ARABES,SERAN QUE SON ESCORIA ASESINOS DE NINIOS
Muy clara la posición Palestina de Hamas en defensa de su pueblo. Eloy Villacrez Perú
Comentario que se nota tu desinformación, en defensa de su pueblo, al que tienen sometido hace 16 años, infórmate y no seas payaso
POR ESO ESTAN COMO ESTAN Y VA A SER PEOR
De acuerdo totalmente. Hamas es una consecuencia del sistemático genocidio israleí contra Palestina.
Genocidio es el que le hace Hamas a la población civil Palestina, salame
QUE SABES VOS,POR ESO VAN A DESAPARECER,ASESINOS DE NINIOS Y ANCIANOS,FAMILIAS ENTERAS,AHORA A LLORAR AL CUARTITO ,SOS UN IGNORANTE
Algunos datos: El estado de Israel no ha sido reconocido por los palestinos desde su creación. El fin del mandato británico crea 2 estados conviviendo uno al lado del otro. El territorio adjudicado a la creación del estado de Israel fue de 16,000 kmts cuadrados, algo así como el departamento de Tacuarembó. Aún desde ese momento, todos los países árabes comenzaron una guerra contra la existencia del país.
Israel no se creo como país imperialista. Al contrario, como país de refugiados de el nazismo de Europa, del cual los países árabes fueron aliados.
El tratado de paz israel-Egipto alude en una de sus párrafos, a «los legítimos derechos del pueblo palestino».
Desde ese tratado de paz, Israel a firmado acuerdos de paz, cooperación económica etc, con Jordania, Emiratos, Marruecos y otros. Los líderes palestinos, han sido y siguen siendo la mayor tragedia del pueblo palestino. El líder Yasser Arafat, frente a un gobierno israelí de izquierda (Barak) acepto la creación de dos estados, pero, uno palestino y el otro palestino-israeli Bi-nacional) negando un estado judío sea cual sea su definición.
Dichas posturas fueron el gran revéz que sufrieron las izquierdas en Israel, que la dejaron sin «socio» con el cual hablar, y trajeron, sumados a 7 guerras, el virage de Israel a la derecha.
Solo la solución diplomática puede conducir a un arreglo en la zona, siempre y cuando Israel pueda tener fronteras seguras (este sábado se comprobó que aún no las tiene) y que las potencias y demás países quiera una solución pacífica (véase política de Irán que declara abiertamente que boga por la aniquilación de Israel, alimentando con dinero y armas grupos terroristas como Hamas en el sur y Hizxbolla en el norte).
Hamas son terroristas palestinos, pero no representan al pueblo palestino.
Esperemos lleguen a la zona y al resto del mundo, tiempos mejores.