En el salón del Radisson Montevideo Victoria Plaza Hotel, la Unión de Peinadores del Uruguay (UPU) celebró la 45ª edición de su Campeonato Nacional, un evento que reunió a profesionales, estudiantes y delegaciones internacionales en torno a la competencia, la formación y el intercambio técnico dentro del sector. En este contexto, desde Diario La R, en conversación con Euclides Llanes, presidente de la Unión de Peinadores del Uruguay se ofrecieron detalles del evento y su alcance.
“Venimos trabajando desde temprano y con muy buena respuesta del público”, afirmó Llanes al inicio de la jornada. En ese sentido, según explicó, la convocatoria supera habitualmente las 800 personas y se consolida como una de las principales instancias del rubro en el país, tanto por su trayectoria como por su capacidad de convocatoria.
Asimismo, el certamen contó con la participación de delegaciones de Argentina, Paraguay y Perú, además de competidores uruguayos. De este modo, la instancia forma parte de un circuito alineado con estándares internacionales, bajo la órbita de la Organisation Mondiale de la Coiffure (OMC), organización que nuclea a decenas de países y establece criterios técnicos para la alta competencia en peluquería. En consecuencia, Uruguay participa de este sistema a través de la UPU, que representa al país en campeonatos mundiales y regionales, fortaleciendo su presencia en el escenario internacional.

En relación con las pruebas, “hoy se muestra todo lo que es la parte competitiva: peinado de novia, corte, brushing y barbería, incluyendo técnicas como el fade, que tienen gran peso en la actualidad”, explicó Llanes. Además, en algunas categorías, como la de novias, la evaluación no se limita al cabello: también se consideran el maquillaje, el vestuario y las uñas, en una valoración integral del trabajo presentado, lo que amplía el enfoque tradicional de la peluquería hacia una propuesta estética más completa.
Por otra parte, la competencia es el resultado de meses de preparación. “Cada país tiene su escuela y nosotros tenemos la nuestra. No todos compiten, pero la mayoría lo hace porque después eso se vuelca en el trabajo diario”, sostuvo. En ese marco, el evento funciona como una instancia de aplicación práctica de la formación técnica que reciben los profesionales, permitiendo trasladar lo aprendido al ámbito laboral cotidiano.
En cuanto a la institución, la Unión de Peinadores del Uruguay cuenta con más de seis décadas de trayectoria y, según su presidente, mantiene un enfoque centrado en la capacitación. “Nos dedicamos al perfeccionamiento de la profesión, a formar nuevos alumnos y nuevos competidores, siempre dentro de líneas internacionales”, señaló. Además, la institución dispone de sede propia, cursos regulares y programas de formación inicial que se extienden durante varios meses, consolidando una estructura educativa sostenida en el tiempo.

A su vez, la proyección internacional es otro de los ejes del trabajo institucional. La UPU ha participado en múltiples campeonatos mundiales de peluquería, cuya concurrencia ha sido reconocida en distintas oportunidades por su valor formativo y de representación. Este vínculo con el exterior no solo posiciona al país, sino que también permite incorporar nuevas tendencias y estándares técnicos al ámbito local.
Por su parte, el evento también cuenta con el respaldo de marcas del sector. “Tenemos más de diez empresas que nos apoyan, entre ellas L’Oréal, pero para nosotros todas son importantes porque sostienen la actividad”, indicó Llanes. Así, la presencia de estas firmas se traduce en exhibiciones, provisión de insumos y apoyo logístico para el desarrollo del campeonato, lo que contribuye a elevar el nivel general de la competencia.
Evaluación integral y formación continua
Por otro lado, desde la organización, Sonia Sozzo coordinadora del evento -quien participa como jurado nacional e internacional- explicó que la evaluación de los trabajos responde a criterios técnicos y estéticos definidos. “Se analiza el diseño, el impacto visual, el vestuario, el maquillaje y el peinado. Todo forma parte del resultado final”, detalló, destacando la complejidad de los parámetros considerados.
En esa línea, Sozzo subrayó que el evento también tiene un componente educativo dirigido tanto a profesionales como a clientes. “El cabello forma parte del cuerpo y hay que cuidarlo como tal. Es necesario educar al cliente en el uso de buenos productos y en el cuidado diario”, afirmó. Además, según explicó, el tiempo que una persona pasa fuera del salón es determinante en el estado de su cabello, por lo que el asesoramiento profesional resulta clave para sostener los resultados obtenidos.

Del mismo modo, la instancia funciona como un espacio de intercambio entre colegas. “Siempre se aprende algo nuevo. Es una profesión en constante evolución”, señaló. En consecuencia, destacó el rol de la formación permanente y el vínculo entre docentes, técnicos y participantes, elementos que fortalecen el desarrollo del sector.
Finalmente, para la UPU, el campeonato cumple una doble función: por un lado, permite evaluar el nivel técnico de los profesionales; por otro, actúa como plataforma de crecimiento para quienes se inician en la actividad. “Lo que se entrena durante meses se aplica hoy y luego se traslada al salón. Eso impacta directamente en la calidad del servicio y en la rentabilidad del trabajo”, sostuvo Llanes.
La 45ª edición del campeonato reafirma la continuidad de un evento que se ha consolidado en el calendario del sector. En un contexto en el que la frecuencia de este tipo de encuentros se ha visto reducida, la realización anual se mantiene como una referencia para la peluquería profesional en Uruguay, tanto por su nivel de convocatoria como por su inserción en el circuito internacional.
En este sentido, este tipo de espacios resultan fundamentales no solo para visibilizar el nivel técnico de los profesionales, sino también para fortalecer la formación continua, fomentar la actualización permanente y promover redes de contacto entre actores del sector.
Asimismo, contribuyen a la profesionalización del oficio, impulsan la innovación y permiten proyectar a Uruguay en escenarios internacionales, consolidando estándares de calidad que impactan directamente en el desarrollo de la industria y en la experiencia final de los clientes.

