Un día como hoy, pero en el año 2015, falleció Leonard Nimoy, el actor estadounidense famoso por dar vida al Sr. Spock en la serie de televisión y en las películas de la saga Star Trek (Viaje a las estrellas). Su muerte ocurrió a consecuencia de una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), una afección que dificulta la respiración y suele estar asociada al tabaquismo prolongado. Esto ocurrió en Los Ángeles cuando Nimoy tenía 83 años de edad.
Nacido en Boston en 1931, Leonard Nimoy, desde muy niño, empezó a participar en obras de teatro. A los 18 años tomó la decisión de mudarse a California para cumplir su sueño de convertirse en actor. La popularidad internacional la alcanzó a finales de los 60 con el personaje del Sr. Spock, un oficial de un planeta ficticio llamado Vulcano que tenía unas orejas puntiagudas y cuyo saludo característico era: “Ten una vida larga y próspera”. Aunque la serie original duró sólo tres temporadas, el personaje se transformó en un ícono cultural, apareciendo en varias películas de la saga Star Trek, series animadas y videojuegos.
La misma serie se transformó en una franquicia con cuatro distintas ediciones: Star Trek: The Next Generation (La siguiente generación) (1987-1994), Star Trek: Deep Space Nine (1993-1999), Star Trek: Voyager (1995-2001) y Star Trek: Enterprise (2001-2005). Nimoy apareció en siete de las películas de la saga Star Trek, incluida la dirigida en 2009 por J. J. Abrams, que fue un gran éxito de taquilla y dio a conocer entre las nuevas generaciones las aventuras de la nave Enterprise.
También prestó su voz al personaje del Sr. Spock en una serie de dibujos animados producida en los años 70 y en 1991 retomó el papel en dos episodios de la serie Star Trek: La nueva generación. Además de actuar, Nimoy también dirigió películas como Star Trek III y Star Trek IV; escribió libros, incluyendo autobiografías, fue fotógrafo y poeta.
A lo largo de las décadas, Nimoy diversificó sus intereses, obteniendo una licenciatura en la Universidad de Antioch, dedicándose a la fotografía, publicando varios libros de poesía y discos de música, y creando una serie de cómics que contaron con la colaboración del escritor de ciencia ficción Isaac Asimov.
Pero no todo siempre estuvo en orden: el papel del vulcaniano marcó profesionalmente a Nimoy, pese a sus esfuerzos por no encasillarse que lo llevaron a buscar otras vías creativas en el teatro, la literatura o la fotografía. En 1975 publicó su primera autobiografía, significativamente titulada “Yo no soy Spock”. Sin embargo, veinte años más tarde, ya reconciliado con el personaje y tras reconocer lo que le había aportado, publicó en 1995 la segunda y de momento definitiva autobiografía: “Yo soy Spock”.
A 11 años de su partida, el mundo lo sigue recordando por su icónico saludo y por haber interpretado a uno de los personajes más influyentes de la ciencia ficción.


Inolvidable señor Spock.