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L’Oréal Groupe es una compañía internacional de belleza con 116 años de trayectoria.

L’Oréal Groupe “haciendo belleza con propósito”

Cecilia Cardozo, gerenta de Asuntos Corporativos, Comunicaciones y Sustentabilidad de L'Oréal Groupe, explica por qué los formatos recargables son una pieza clave en la economía circular.

Cecilia Cardozo, gerenta de Asuntos Corporativos, Comunicaciones y Sustentabilidad de L'Oréal Groupe
Cecilia Cardozo, gerenta de Asuntos Corporativos, Comunicaciones y Sustentabilidad de L'Oréal Groupe

El 16 de junio se conmemoró el World Refill Day, una fecha que invita a mirar cómo compramos, usamos y reponemos un producto- desde una perspectiva enfocada en el bienestar. En entrevista para Diario la R, Cecilia Cardozo, gerenta de Asuntos Corporativos, Comunicaciones y Sustentabilidad de L’Oréal Groupe afirma que en belleza, el refill permite hablar de circularidad de una forma muy concreta: “consumir mejor, extender la vida útil de los envases, reducir residuos y usar menos materiales desde el diseño mismo del producto”. 

Cuando se habla de refill se habla de productos diseñados para ser recargados o repuestos, reutilizando el envase original. “En lugar de comprar nuevamente todo el packaging, la consumidora repone solo el contenido, y esto en la industria de la belleza es innovador”, refiere. La apuesta es que las personas conecten con la idea de que el bienestar y el poder transformador de la rutina de belleza se potencian al elegir opciones sustentables. 

Dentro de la economía circular, el refill cumple un rol muy importante porque rompe con la lógica lineal de producir, usar y descartar. Propone una relación distinta con el envase como un objeto que puede permanecer más tiempo en circulación. Es una solución que combina eco-diseño, reducción de materiales y cambio de hábitos.

Cuando se habla de refill se habla de productos diseñados para ser recargados o repuestos, reutilizando el envase original
Cuando se habla de refill se habla de productos diseñados para ser recargados o repuestos, reutilizando el envase original

Los envases se han convertido en uno de los grandes desafíos ambientales a nivel global porque están presentes en prácticamente todas las industrias. Fueron pensados principalmente desde la funcionalidad, la seguridad y la experiencia de uso, pero no necesariamente desde su vida posterior. “En el caso de la belleza, el desafío es especialmente complejo porque los envases también deben proteger fórmulas, asegurar calidad, garantizar higiene, preservar activos y ofrecer una experiencia aspiracional”, declara. 

Un refill puede contener hasta un 77% menos de plástico que su formato original y su fabricación puede generar menos emisiones de CO₂ que producir un envase nuevo, dependiendo de la categoría y del producto. Además, en algunos casos, las recargas pueden representar un ahorro económico de hasta un 30% anual para los consumidores. Cabe destacar que lo más potente es el efecto acumulado. “Una recarga aislada puede parecer un gesto pequeño, pero cuando se convierte en hábito y escala a millones de consumidores, empieza a transformar la manera en que una industria diseña, produce y distribuye”, comenta. 

En L’Oréal Groupe la circularidad se trabaja desde varias dimensiones, una es reducir que incluye usar menos material desde el diseño del envase. También, reemplazar, incorporar materiales reciclados o de origen biológico, apostando a la química verde. Y la tercera es repensar el ciclo de vida del producto, con soluciones recargables o reutilizables. Esto forma parte del programa global L’Oréal Por el Futuro, que organiza los compromisos ambientales y sociales del Grupo en torno a pilares como transición climática, protección de la naturaleza, circularidad y apoyo a comunidades. 

En circularidad, el Grupo se propuso hacia 2030 reducir un 50% el uso de plástico virgen en los envases, alcanzar un 50% de materiales reciclados o de origen biológico en packaging y reducir un 20% la intensidad de los envases.

La compañía redujo un 37% el uso de plástico virgen desde 2019, un resultado producto de una transformación sostenida y transversal. Hay una combinación de decisiones de diseño, innovación, abastecimiento y colaboración con distintos actores de la cadena de valor. 

Dentro de la economía circular, el refill cumple un rol muy importante porque rompe con la lógica lineal de producir, usar y descartar

Entre los principales cambios están la reducción del peso de los envases, la incorporación de plástico reciclado, el desarrollo de materiales alternativos, la optimización del packaging y el crecimiento de formatos refill. También fue clave integrar criterios ambientales desde etapas tempranas de innovación, para que la sostenibilidad sea una condición del diseño.

Los formatos refill también tienen un valor cultural, pues convierten la sostenibilidad en un ritual de belleza. No le pide al consumidor que renuncie a la calidad o a la experiencia, sino que le ofrece una forma más responsable de seguir eligiendo los productos que ya ama desde lo práctico y accesible.

Tanto la conciencia ambiental como el ahorro económico impulsan hoy la elección de productos refill. La conciencia ambiental es un motor cada vez más importante: los consumidores quieren saber qué hay detrás de lo que compran y cómo sus elecciones pueden contribuir a reducir el impacto. Pero el ahorro económico también es relevante, porque hace que la decisión sostenible sea accesible y perdurable. 

La oferta de productos refill se multiplicó por 3,7 entre 2019 y 2025, reflejando una decisión estratégica del Grupo: llevar la belleza recargable a más categorías, más marcas y más rangos de precio. Ese crecimiento acompañó una transformación más amplia de la industria hacia modelos de menor impacto. Para que el refill escale tiene que estar presente en cuidado de la piel, fragancias, maquillaje, cuidado capilar y productos profesionales. La campaña global #UniteAlMovimientoRefill reúne divisiones, marcas y productos para acercar esta alternativa a más consumidores y convertirla en una opción cotidiana.

Junto a esto destaca que también hay innovaciones de próxima generación, como empaques a base de algas marinas, bioplásticos derivados de la caña de azúcar y botellas de papel reciclables. “Lo importante es que estas soluciones son evaluadas por su impacto real, su capacidad de escalar y su compatibilidad con las exigencias de la industria cosmética”.

El programa L’AcceleratOR cumple un rol clave porque conecta a L’Oréal con startups, científicos e innovadores que están desarrollando soluciones capaces de transformar el futuro del packaging. Es una plataforma para identificar, probar y escalar tecnologías que podrían tener impacto en toda la industria. La investigación y la innovación son una parte fundamental de la compañía desde sus inicios. Hoy cuenta con 22 centros de investigación en 9 centros regionales en todo el mundo y un equipo formado por más de 4.000 científicos y científicas. 

En el caso de este programa, permite acelerar innovaciones en materiales alternativos, envases de menor impacto y soluciones más circulares. Cada vez más, se necesitan ecosistemas de innovación, colaboración y ciencia aplicada para llevar buenas ideas del laboratorio o del piloto a la escala global. “Este año participaron dos startups de Uruguay, un gran primer paso”.

En belleza, un envase tiene que proteger la fórmula, asegurar estabilidad, cumplir estándares regulatorios, resistir transporte, preservar la experiencia de uso y demostrar que efectivamente reduce el impacto ambiental. Por eso se habla de una transición progresiva. 

Mirando hacia 2030, se espera ver que como industria se siga demostrando que la belleza puede ser una fuerza de transformación positiva, inclusiva y con foco en bienestar y longevidad. En L’Oréal, esa transformación empieza desde adentro, en cómo se trabaja con los equipos y cómo se vincula con la sociedad, siendo conscientes de que como líderes de la industria hay que movilizar hacia el progreso.

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