La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera una emergencia médica todas aquellas situaciones en las que se requieren acciones y decisiones médicas inmediatas. Dada la complejidad de la situación o afección que pone en riesgo la vida de los involucrados. Ante esto se puede decir que una emergencia médica es una situación que requiere atención sanitaria de inmediato debido a un evento catastrófico o desastre, donde los recursos de la atención están estresados y pueden ser necesarios procedimientos no estándar para salvar vidas.
Mientras que una urgencia, si bien necesita ser atendida en el corto plazo, no amenaza la vida del paciente. De igual forma, en ambos casos la inmediatez puede marcar la diferencia.
La medicina de urgencias se ocupa del reconocimiento, el diagnóstico y el tratamiento inicial de las patologías que llevan al paciente a un estado crítico. Para cumplir estos objetivos, el médico de urgencias debe tomar decisiones rápidas y eficaces, imprescindibles para prevenir la muerte o lesiones incapacitantes.
Una capacitación a tiempo del médico para la toma oportuna y certera de decisiones que permite limitar y evitar más daños, disminuir el riesgo de secuelas y lograr la recuperación de la salud en el menor tiempo posible. Puede ser un médico, enfermero o paramédico, y su función es proporcionar atención inmediata a pacientes que sufren emergencias o traumas.
El perfil de un médico emergencista debe ser el de un profesional con sólida formación médico-quirúrgica polivalente, que le permita llegar a un diagnóstico ágil para poder resolver y compensar los parámetros vitales que ponen en situación de riesgo al paciente. Debe decidir entre patologías que ofrezcan dudas, si es necesaria su internación para avanzar en su estudio en forma precoz, o si pueden pasar a ser estudiados en forma ambulatoria en las policlínicas correspondientes.
El médico emergencista trata prácticamente todas las situaciones que se presenten en cualquier paciente y debe estar siempre preparado para saber sobre los problemas que puedan surgir. El objetivo de esta especialidad es realizar la asistencia médica en el ámbito de la emergencia prehospitalaria y hospitalaria.
En Uruguay, este rol es clave en el Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME). Los emergencistas, que pueden ser paramédicos o médicos, realizan la atención inicial de la emergencia, estabilizan al paciente y lo trasladan al centro médico, casi siempre en ambulancias.
Es por ello que la combinación del paramédico y médico de urgencias es importante, porque el primero hace atención inicial en el lugar de la emergencia y durante el traslado, aplicando técnicas de rescate y primeros auxilios. Por su parte, el segundo ofrece atención médica más avanzada, realizando diagnósticos, tratamientos y coordinando el traslado del paciente a un centro médico.

