¿Por qué le dijeron no?
La Rendición de Cuentas es el momento en que el Estado ajusta su presupuesto anual. Es cuando el gobierno decide en qué y cómo se gastará la del año, y para que esos cambios sean efectivos, necesita la aprobación del Parlamento.
Pero la Rendición de Cuentas 2026 no es solo un papel con números; es una decisión moral: dónde y cómo invertimos los recursos del país. Y la oposición eligió decirle no al pueblo al votar en contra.
La mayoría que falta
El ajuste presupuestal requiere la aprobación de la mayoría en el Parlamento: 50 votos de los 99 diputados. Pero el Frente Amplio tiene 48, por lo que la oposición, con sus votos, intenta bloquear que el gobierno cumpla con sus promesas electorales.
El gobierno propone más recursos para Mides, Educación, ASSE y Vivienda: plata para los gurises, los mayores y los barrios que se inundan. La derecha responde con un rotundo no, sin fundamentos sólidos y sin diálogo, priorizando la confrontación por encima de las necesidades reales del pueblo. Es la campaña que empieza: poner palos en la rueda al avance del país, en lugar de poner la plata donde más duele.
1 de cada 3 gurises en la pobreza
Un dato que golpea fuerte: uno de cada tres niños vive en situación de pobreza. Por eso, el gobierno propone aumentar la ayuda de 4500 $ a $10.000 para los niños de 0 a 3 años más vulnerables, crear nuevos cargos médicos en ASSE, reparar las escuelas que se inundan y construir viviendas en los asentamientos precarios.
El pueblo no puede esperar, pero ellos eligen bloquear. Mientras tanto, la realidad exige acción, no excusas.
El ejemplo es claro
Si alguien se enferma en tu casa, no esperás seis meses para que te den el remedio. Lo comprás ya. Con el hambre pasa igual: esperar significa que pierdan peso, educación y futuro. A ellos no les toca vivir esa realidad. No hacen fila en hospitales, no envían a sus hijos a la escuela pública ni a la UTU, y no saben lo que es que no alcance. Esto no es gasto; es inversión en el país que queremos construir. Es el Uruguay del mañana, y no podemos seguir esperando.
Cuando ellos gobernaron
Cuando gobernaron, la plata aparecía… pero para otros intereses: pasaportes falsos para rusos en la Torre Ejecutiva, millones de dólares en gastos para perseguir sindicalistas, y el presidente en Suárez con gastos pagados por el Estado. Siempre, el ajuste y los recortes recaen sobre los que menos tienen.
No es un no al Gobierno. Es un no a la gente
El país necesita una oposición seria, que tenga como prioridad a la gente. Pero esta oposición prefiere negar, bloquear y poner obstáculos. No votan contra un proyecto; votan contra que miles de gurises, madres y trabajadores puedan vivir un poquito mejor.
Hay dos formas de mirar el país: una que mira el déficit, y otra que mira a los gurises a los ojos. La derecha le dice no al gurí, a la madre, al que madruga. El Frente Amplio, en cambio, está del lado de la gente que necesita.
Memoria
Al hambre no se le puede pedir que espere al próximo período. Ahora, algunos intentan tapar lo urgente con humo, hablando de deuda y ocultando el silencio de quienes gobernaron antes. Deberían caminar entre la gente, escuchar sus necesidades y entender que la prioridad es hoy.
El Frente Amplio fue elegido por la mayoría, pero sus adversarios quieren que al gobierno le vaya mal. Que la derecha dé la cara y explique a los que más sufren por qué les dieron la espalda. Que la gente no olvide. En cuatro años, volverán a pedir el voto.
Por nuestra historia
Cuando estudiaste en la educación pública, te recibiste en UTU, fuiste sindicalista, cooperativista, docente, usuario de ASSE o creciste en un comité, creciste en un barrio, sabes que la Rendición de Cuentas no es solo un papel. Sabés lo que cuesta luchar por derechos, levantar la casa entre varios y recorrer dos ómnibus para ir a trabajar y sos sensible a lo que le pasa al otro, sabemos dónde duele y dónde poner la plata.
Pero la lucha continúa porque el Frente Amplio representa la esperanza. Es el legado de Artigas, quien nos dejó el camino, «los más infelices sean los más privilegiados». Mientras haya un gurí con hambre, una escuela que se inunda o un hospital sin médicos, la lucha no termina, la prioridad del Frente Amplio es la gente.
Por un Uruguay donde los derechos no se negocien, dónde nadie quede atrás. Pero estos hechos hacen más visible que la diferencia entre la izquierda y la derecha es más que política, es una diferencia humana. !!!Que siga gobernando la honestidad!!!

