Russell M. Nelson, presidente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, falleció a la edad de 101 años en su casa de Salt Lake City, Estados Unidos.
Su partida marca un hito: se convirtió en el presidente de mayor edad en la historia de la Iglesia, liderando a más de 17.5 millones de fieles desde que asumió el cargo en 2018, a sus 93 años. Nacido en 1924, Nelson desarrolló una destacada carrera como cirujano cardiotorácico antes de dedicarse de lleno a la vida eclesiástica. Participó en la Guerra de Corea y en 1984 fue ordenado apóstol, uno de los cargos más altos del sacerdocio mormón.
Como presidente, impulsó cambios de gran impacto: pidió no utilizar el término “mormón” para referirse a la iglesia, promovió un trato más abierto hacia la comunidad LGBTQ+ —aunque mantuvo la doctrina que considera pecado el matrimonio entre personas del mismo sexo— y en 2019 derogó la normativa que prohibía los bautismos a hijos de parejas homosexuales. Académicos lo describieron como un presidente “amable pero firme” en la doctrina, mientras líderes políticos locales lo elogiaron como un referente espiritual y social.
Su sucesor será elegido por el Cuórum de los Doce Apóstoles después de su funeral. Le sobreviven su esposa (75 años), ocho hijos, 57 nietos y más de 167 bisnietos.

