Al cierre de 2024 Uruguay reportó un registro de más de 35.000 personas que sufren adicción al juego en Uruguay. Este problema se conoce como ludopatía y al menos 100. 000 uruguayos lo padecen. En este sentido, se han llevado a cabo convenios mediante mutualistas, universidades y organizaciones en busca de ofrecer ayuda a aquellas personas que sufren de esta afección.
Paralelo a esto, se destaca el convenio entre la Dirección General de Casinos del Estado (MEyF) y Facultad de Medicina (UdelaR). Este consiste en un programa de prevención y tratamiento del juego patológico mediante un proyecto piloto que inició en 2009, para luego dar paso a la firma del convenio en el año 2012.

Posteriormente se firmó un segundo convenio con el objetivo de asegurar la asistencia terapéutica a estas personas que presentan adicción a los juegos al azar. Junto a ello promueven el asesoramiento a familiares y servicios e instituciones de todo el país en forma gratuita. Esto se asocia a que en el país el número de casos de la ludopatía alcanza el 1%, mientras que los nuevos casos aumentan de forma significativa en un rango de edades cada vez más amplio. Dentro de las propuestas del programa se encuentra alcanzar el desarrollo de la investigación, la extensión y la docencia en el área de especialidad.
De acuerdo con la especialista Gracy Gómez, licenciada en Psicología, profesora adjunta de la Unidad Académica de Psicología Médica de la Facultad de Medicina de la Udelar y coordinadora del programa, la diferencia entre juego problemático y adicción al juego es de grados. Gómez destacó mediante una entrevista con La Diaria que cuando esta adicción sube de nivel, se pasa al juego patológico, en el que la persona ya se encuentra totalmente captada por la adicción. Por lo tanto, esto llevará a desatender su trabajo u otras actividades, va a jugar mucho más de lo que puede. Por otra parte, se corre el riesgo de delinquir o malgastar el patrimonio de la familia.
Al respecto, Ricardo Berois, director general de la Dirección Nacional de Loterías y Quinielas, considera “preocupantes” estas cifras, remarcando la importancia de que el Estado regule y fiscalice estas áreas. Afirmando que Uruguay históricamente ha cumplido con este deber. Por otro lado, la Mutual Uruguaya de Futbolistas Profesionales, junto a los clubes, incursó en talleres para prevenir la ludopatía en jugadores. Al respecto el segundo vicepresidente de la Mutual, Maximiliano Russo, refirió que este es un tema que ocupa mucho y lo que tratan de hacer es prevenir todos estos casos, dijo en entrevista con Telemundo.
También remarcó que esto es una problemática a nivel mundial. El 1.2% de la población mundial sufre este trastorno, entonces “la idea es aportar nuestro granito de arena para que esto no pase en nuestro fútbol”, afirmó destacando que que la mutual lleva años en el tratamiento de este tipo de problemáticas mediante talleres, pero el 2025 hizo boom. Uno de los objetivos de estos espacios es tratar de generar redes entre los mismos futbolistas, para que, si detectan alguna situación en particular, la informen y rápidamente se ponen en contacto con el departamento de salud mental para poder trabajar en conjunto, comentó Russo.

Uruguay continúa esta lucha en contra de la ludopatía. Lo cual se materializa en la firma de un convenio a finales de 2025 entre las Bancas de Quinielas y Manantiales. El cual consiste en el manejo, formación y control en el establecimiento de un modelo de juego responsable para reducir riesgos. Y a su vez, proteger a los implicados.
El acuerdo firmado entre las Bancas de Quinielas del Uruguay y la Fundación Manantiales busca establecer un modelo nacional de juego responsable, que siga parámetros internacionales y priorice la protección de las personas. La iniciativa contempla el desarrollo de capacitaciones, métodos de control innovadores y un sistema educativo dirigido a diversos sectores de la sociedad.
En el acto, el presidente de las Bancas de Quinielas, Martín Palermo, se refirió a los retos que enfrenta a nivel global la regulación del juego. Observó que, en un contexto internacional cada vez más normativo (enfatizando Europa), Uruguay debe reforzar su tradición regulatoria. «El juego es una actividad que puede causar perjuicio a la población y, por lo tanto, no puede quedar librada únicamente a lo que decidan las empresas», afirmó. En esa línea, recalcó que el Estado debe ocuparse tanto del aspecto comercial como del bienestar de los ciudadanos.

Palermo explicó que el convenio se enmarca en una visión integral del sector, guiada por un principio fundamental: «El cuidado del apostador es tan importante como la oferta misma de juego». Según su perspectiva, este enfoque podría convertir a Uruguay en un ejemplo a nivel regional e internacional. Aunque el director general de la Fundación Manantiales, Pablo Rossi, no asistió personalmente, envió un mensaje en video en el que valoró la alianza y el trabajo conjunto en prevención de la ludopatía, dentro del ámbito de la responsabilidad social empresarial.
Por su parte, destacó como un logro clave la creación de una plataforma educativa accesible para docentes, entrenadores deportivos, académicos, legisladores, operadores judiciales y fuerzas policiales. Esto, señaló, permitirá tejer una red social capacitada para «anticiparse, prevenir, educar y acompañar» en situaciones de riesgo.
Durante su intervención, Palermo también hizo un repaso histórico del modelo regulatorio uruguayo, pionero desde finales del siglo XIX y basado en la prohibición general con autorizaciones excepcionales supervisadas por el Estado. Este sistema, comparable al de algunos países nórdicos, logró evitar campañas publicitarias agresivas y fomentó una práctica más controlada. No obstante, advirtió que la llegada de internet y el juego en línea, que traspasa fronteras, exige una actualización urgente de los mecanismos de control. El anuncio del convenio reaviva el debate nacional sobre el futuro del juego en Uruguay, en un momento de transformaciones tecnológicas y mayores exigencias en materia de protección de los usuarios.

