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Día de la Desintoxicación Digital

World Digital Detox Day: “Es momento de desconectar”

Yohana Ferreira, embajadora del World Digital Detox Day en Uruguay afirma que "no se trata de no usar tecnología, sino de darse pausas para conectar con lo real"

World Digital Detox Day
World Digital Detox Day

En un contexto global donde la digitalización atraviesa todos los ámbitos de la vida, surgen movimientos que invitan a reflexionar sobre el uso de la tecnología. El World Digital Detox Day es una de esas iniciativas con origen en la India. Esta propuesta llegó a Uruguay de la mano de Yohana Ferreira, quien junto a Alejandro Barreto se sumó al movimiento a partir de su participación en el World Wellness Weekend, el fin de semana del bienestar mundial. «Lo que ella quiere transmitir a través de esta jornada, que se lleva a cabo los 10 de diciembre, es el desenchufe paulatino», explica Ferreira. Asimismo aclara que no se trata de abandonar por completo los dispositivos, ni lo digital, sino de generar pausas. «Poder conectar desde otro lugar con los vínculos entre personas, con la naturaleza».

El movimiento pone el foco en recuperar formas de relación que, según Ferreira, «se vienen perdiendo año a año con el avance de la tecnología». El problema se centra en la percepción de «tener millones de amigos a través de las redes, pero en la realidad y en lo interno muchas veces estamos solos». Uno de los ejes centrales de la propuesta es el daño que el uso intensivo de pantallas genera en la población más joven. Ferreira menciona estudios que demuestran las consecuencias a nivel biológico y anatómico, como por ejemplo el daño en la vista.

Pero también advierte sobre efectos psicológicos y sociales. «La atención es algo que se ha visto que está capturando y modificando el proceso de atención normal de las personas», afirma. El hecho de estar «continuamente scrolleando» genera una dinámica de recompensa inmediata a través de la dopamina, esa emoción que produce el contenido nuevo y constante. Lo cual tiene un impacto directo en el ámbito educativo. «Está teniendo un impacto en lo que tiene que ver con la atención escolar», sostiene. 

Yohana Ferreira, embajadora del World Digital Detox en Uruguay
Yohana Ferreira, embajadora del World Digital Detox en Uruguay

También observa que se generan impulsos de hiperactividad, aunque aclara que no necesariamente se trata de un diagnóstico de TDAH. «Esto es a raíz de estar tranquilos en la escuela, sin acceso al celular, genere ese nerviosismo de ¿qué estará pasando?”. Sin embargo, Ferreira reconoce que esto también ocurre en adultos. El impacto social es otra de las preocupaciones centrales, especialmente en las infancias, porque es en esa etapa donde se aprende a socializar, a vincularse, a hablar, a reconocer emociones a través del contacto físico con otros niños. Ferreira observa una dinámica familiar que contribuye al problema: «Muchas veces la madre y el padre están trabajando, no le pueden dar la atención en el momento, y entonces para que el niño no se aburra se le da un dispositivo».

Esto, advierte, «va generando una carencia afectivo-emocional que puede tener un impacto grande en esa persona adulta después, y que todavía no hemos llegado a verlo porque es algo relativamente reciente». La tecnología también está modificando la dinámica familiar, se pierde la comunicación y, en vez de unirnos, lo que está haciendo es aislarnos cada vez más.  El 10 de diciembre pasado se realizó la primera edición del World Digital Detox Day en Uruguay.

La convocatoria fue abierta a personas interesadas en participar y difundir la temática, incorporando distintas actividades. «En un momento surgió la oportunidad de un centro donde había lecturas, que es algo que conecta y más con desenchufar», cuenta Ferreira.  Teniendo en cuenta esto, se dirigió hacia una escuela. «Me pareció que era interesante, ya que esto va dirigido en primera instancia a niños y niñas». La experiencia le permitió observar de cerca cómo estos niños estaban un poco impacientes. Más allá de que son niños activos, se notaba esa necesidad de estar todo el tiempo con algo».

La propuesta busca trabajar con distintos grupos: escuelas, clubes que trabajen con niños, y hacerles experimentar cosas con la naturaleza, al aire libre, a través del juego. También hubo actividades más técnicas, como una charla de una especialista en visión que explicó los problemas que puede generar el uso continuo de pantallas. «Se estima que en unos años van a haber más personas con problemas de visión por estar todo el tiempo con pantallas», advierte Ferreira. La idea es generar conciencia.

El impacto social es otra de las preocupaciones centrales, especialmente en los niños, porque ahí es donde se aprende a socializar.
El impacto social es otra de las preocupaciones centrales, especialmente en los niños, porque ahí es donde se aprende a socializar.

«Lo sabemos, pero cómo hacer para que se sumen y realmente vivan la experiencia, y ese día podamos lograr que se utilice lo mínimo posible». Aclara que esto debería ser parte de la vida cotidiana y no solo un día, pero la jornada funciona como un recordatorio. Ferreira observa que hay una necesidad creciente de bienestar. «Se está empezando a notar que hay necesidades relacionadas con estar en contacto con la naturaleza, ver un atardecer, hacer ejercicio físico, darse tiempo para caminar, y todo eso sin tecnología». Para este año, la intención es sumar a compañías de teléfono. «Quizás parece contradictorio, pero sería un lindo mensaje que las empresas digan yo vendo esto, pero sepan que hay que tomarlo con cautela».

Ferreira coincide con la idea de que el cerebro termina reduciéndose a las cuatro esquinas del teléfono. «No pensar más allá de eso, puede estar pasando cualquier evento alrededor y no nos percatamos». Eso implica riesgos concretos. «Bajas la guardia a la atención de tu entorno, al peligro». Otro aspecto es la importancia del aburrimiento en el desarrollo infantil. «Los niños necesitan tener su espacio de aburrimiento. Cuando la persona se aburre, no tiene qué hacer, ahí empieza a desarrollar ideas, creatividad, a dibujar, a dejar volar la imaginación, a hacer cosas manuales, a plantar, tener una huerta. Todo eso hace desarrollar el cerebro».

Lograr un balance requiere un trabajo conjunto entre la familia y la escuela, porque el niño pasa la mayor parte del tiempo en las aulas. Allí, la tecnología muchas veces se utiliza como herramienta, pero también da paso a la procrastinación. En el hogar también utilizan el teléfono y no precisamente como herramienta». Ferreira insiste en la necesidad de articulación. «Es un trabajo en conjunto de todos los que influimos en estas pequeñas cabecitas, que al día de mañana van a ser los adultos que van a llevar el país adelante». 

El problema no es solo mental, hay una parte motora, de desarrollo muscular, articular, que se ve afectada por el déficit de actividad física. También la parte del sueño, «muchos niños y adolescentes permanecen hasta tarde con el celular, se produce un desequilibrio en la vigilia-sueño. Es importante mantener ese equilibrio porque las hormonas de crecimiento funcionan en base a eso». Ferreira refiere que somos seres integrales y que todo tiene un vínculo . Menciona además el peligro de estar en línea, especialmente de noche. «Perder el rastro de con quién habla, con quién no habla, puede traer problemas. Quizás en Uruguay no se ve tan fuerte como en otros países, pero creo que es cuestión de tiempo si no se tiene cuidado en cómo proteger».

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