Uno de los países con una gran diversidad cultural es Azerbaiyán, ubicado en el Cáucaso, al borde del mar Caspio. Limita al norte con Rusia, al oeste con Georgia y Armenia, y al sur con Irán. Y hay que recordar que su cultura variada es gracias a la herencia de una rica historia. La variedad gastronómica, su artesanía tradicional, su belleza natural y sus maravillas arquitectónicas, hasta su música y sus artes, la convierten en un epicentro cultural.
La cultura de Azerbaiyán se puede apreciar a través de sus danzas, las delicadas pinturas en miniatura, las alfombras tejidas a mano y las avanzadas producciones teatrales y cinematográficas. Del mismo modo se puede apreciar en la historia que resguardan los palacios medievales azerbaiyanos y las resistentes estructuras soviéticas, mezcladas con modernos rascacielos que establecen récords en la actualidad.
Asimismo, para observar el pasado de Azerbaiyán no debe faltar una excursión al Templo Zoroastriano de Ateshgah. Por otro lado, la Reserva Estatal Histórica-Etnográfica Gala consta de una rica colección de pinturas rupestres, cerámica, elementos del hogar, joyas, armas y monedas. Lo cual muestra el impacto cultural de los griegos, romanos, persas, mogoles y turcos, a la vez que prueban que Azerbaiyán ha reclamado por mucho tiempo una identidad propia.

La música y danza azerbaiyana son algunas de las formas de arte local más expresivas, habiendo sido perfeccionadas durante 4000 años. La característica más definitiva de la música azerbaiyana es mugham, una improvisación musical expresada alternando partes vocales e instrumentales, y se encuentra inscrita en el listado de la UNESCO de Herencia cultural intangible, siendo celebrada anualmente en el Festival Mundial de Mugham.
Por su parte, la literatura azerbaiyana ha sido preservada a través de la tradición escrita y oral. El folclore oral se desarrolló bajo la influencia de la mentalidad túrquica, mientras que la literatura escrita se formó en la Edad Media bajo las distintivas influencias persas y árabes. Las bellas artes azerbaiyanas pueden ser vistas en los antiguos petroglifos conocidos como Arte Rupestre de Gobustán, en los objetos de cerámica expuestos en el Museo Nacional de Arte y las columnas decorativas desenterradas en Nakhchivan y Gabala.
Con el colapso de la Unión Soviética, los artistas locales ganaron acceso a la escena del arte internacional y en la actualidad, los artistas azerbaiyanos exhiben sus trabajos tanto de manera nacional como internacional, mientras que Bakú y otras grandes ciudades albergan regularmente festivales de cine.
El teatro azerbaiyano encontró una de expresiones más tempranas en un clásico acto de comedia de Navruz. El cual constaba de dos personajes Kos-Kosa y Kechel, mientras que el teatro moderno comenzó a tomar forma en el siglo XIX. Las primeras actuaciones profesionales en idioma azerí fueron presentadas en Bakú en la primavera de 1873. Y su éxito impulsó a muchos aspirantes a dramaturgos a seguir su ejemplo.
En poco tiempo, el teatro local se convirtió en la plataforma para hablar en contra del fanatismo religioso y la injusticia. En la actualidad, hay docenas de teatros estatales y privados en Azerbaiyán, incluyendo el Teatro de Marionetas y el Teatro de Pantomima y Marionetas.
El cine azerbaiyano es históricamente significativo, ya que el país fue uno de los primeros en sumergirse en la industria cinematográfica. Principalmente con su producción muda de 1898, de 30 segundos de duración acerca de los incendios de petróleo. El clip fue sucedido en las décadas siguientes por una larga línea de exitosas películas mudas producidas en Azerbaiyán.
Azerbaiyán cuenta con más de 50 museos, cada uno de los cuales alberga diversos recordatorios de la cultura e historia azerbaiyana. La mayoría de estos museos se encuentran en la capital de Bakú y, entre los más destacados, se encuentran el Museo de Alfombras de Azerbaiyán. El Museo Estatal de Música Cultural Azerbaiyán, el Museo de la Independencia de Azerbaiyán, el Museo Nacional de Historia de Azerbaiyán. Además del Museo Nacional de Arte de Azerbaiyán y el Museo Nizami de Literatura de Azerbaiyán.

