En el marco de una renovación del equipo económico orientada a dar continuidad a la agenda de competitividad, atracción de inversiones y apertura de mercados. La designación se inscribe en una estrategia oficial que busca fortalecer la conducción técnica del área productiva y sostener la dinámica de crecimiento en un escenario regional e internacional cada vez más exigente.
Según lo informado oficialmente, Riquelme cuenta con una sólida trayectoria en el sector privado y experiencia previa como viceministro, un perfil que apunta a garantizar continuidad en las políticas industriales y comerciales en curso. Su conocimiento del entramado empresarial y de los mecanismos de promoción de inversiones es considerado un activo clave para mantener el rumbo de una cartera estratégica para el desarrollo económico paraguayo.
La reestructuración incluye además la incorporación de Javier Viveros como viceministro de Industria y de Alberto Sborovsky como viceministro de Comercio. En tanto, Eduardo Gustale asumirá al frente de REDIEX —organismo encargado de la promoción de exportaciones e inversiones— y Gustavo Giménez ocupará el cargo de viceministro de MIPYMES. Con estos movimientos, el Ejecutivo apunta a consolidar un equipo técnico cohesionado, con responsabilidades claramente definidas y metas alineadas a la política económica general.
El Ministerio de Industria y Comercio cumple un rol central en la articulación entre el Estado y el sector privado, especialmente en áreas vinculadas a la industrialización, la agregación de valor y la inserción internacional de los productos paraguayos. En los últimos años, el país ha buscado posicionarse como un destino atractivo para la inversión extranjera directa, apoyado en ventajas comparativas como su régimen impositivo competitivo, disponibilidad de energía y estabilidad macroeconómica.
La nueva conducción deberá enfrentar desafíos significativos. Entre ellos, sostener el ritmo de inversiones en sectores estratégicos, impulsar la diversificación de la matriz productiva y ampliar la presencia de Paraguay en mercados externos. La consolidación de cadenas de valor, el fortalecimiento de la industria manufacturera y el acompañamiento a las micro, pequeñas y medianas empresas serán ejes centrales de la gestión.
Desde el Gobierno señalaron que la prioridad continuará siendo la generación de empleo formal y el fortalecimiento del entramado productivo nacional. En un contexto regional marcado por la desaceleración económica y la creciente competencia por capitales, Paraguay busca diferenciarse mediante reglas claras, incentivos a la producción y políticas activas de promoción comercial.
Otro de los focos estará puesto en la adaptación a los cambios del comercio internacional. Las transformaciones tecnológicas, las exigencias ambientales y la reconfiguración de las cadenas globales de suministro obligan a los países a revisar sus estrategias industriales. En ese sentido, el Ministerio tendrá el desafío de acompañar al sector privado en procesos de innovación, digitalización y mejora de estándares para acceder a mercados cada vez más demandantes.
Asimismo, la agenda incluirá el fortalecimiento de las MIPYMES, consideradas motor del empleo y pieza clave en la cohesión social. El acceso al financiamiento, la capacitación y la formalización serán herramientas centrales para potenciar su crecimiento y competitividad.
La designación de Marco Riquelme marca así una nueva etapa en la conducción del área económica vinculada a la producción y el comercio. Con un equipo renovado y objetivos claros, el Ejecutivo busca consolidar una política industrial moderna, orientada a la exportación, la generación de valor agregado y la integración inteligente al comercio global, pilares fundamentales para sostener el crecimiento y el desarrollo del país en los próximos años.

