En nuestro país, el inicio de la época navideña tiene una fecha marcada en el calendario: el 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción. Este día, los hogares del país hacen una pausa para armar el tradicional árbol de Navidad.
Sin embargo, hay quienes invitan a desafiar la costumbre. Este es el caso de Natalia Paiva, decoradora especializada en ambientación navideña, quien asegura que adelantar la decoración no solo es práctico, sino también una manera de “disfrutar más tiempo de la energía linda que trae la Navidad”.
Con cinco temporadas de experiencia, técnicas innovadoras y una cartera de clientes en crecimiento, Paiva se ha convertido en referente de un oficio que hasta hace pocos años no existía formalmente en Uruguay. Su historia es, además, la de una emprendedora que venció miedos, abrió camino en un rubro nuevo y sostiene que “tener la casa linda no depende del dinero, sino del amor que se le pone”.
En una entrevista para Diario La R, Paiva comparte su recorrido en el área de la decoración, elimina mitos sobre los costos asociados, revela tendencias para esta época y ofrece consejos previos a empezar a decorar la casa.
“Por amor al arte”
Consultada por sus inicios en la decoración navideña, Paiva nos cuenta que se trata de un gusto innato. Antes de convertirse en decoradora profesional, armaba árboles para familiares y amigos, hasta que en 2021 una amiga la empujó a dar el salto. “Me hizo una página y empecé a ofrecer el servicio. Al principio era súper chiquito, para quien quisiera o no pudiera armar el árbol”, recuerda.
Para sorpresa propia, la demanda creció: “Mis árboles siempre gustaban mucho, eran llamativos… la gente venía a sacar fotos”. Con el impulso del boca a boca, Paiva comenzó a formarse con cursos cortos y a incorporar técnicas nuevas, como el “diseño sectorizado”, poco conocido en Uruguay. “No es poner todo como venga, sino crear un diseño, un punto focal. Traje esa técnica al país y empecé a crecer”.
Hoy, cinco años después, asegura que vive un presente impensado: “La gente me dice: ‘¡Cómo te necesitaba antes!’. Y otras se sorprenden de que este año hice publicidad porque nunca habían visto este servicio en Uruguay”.
Comenta que una de las creencias más extendidas es que contratar a alguien para decorar el árbol de Navidad tiene un costo excesivo. Paiva despeja ese mito y considera que el costo es bastante accesible.
Su servicio estándar de armado y desarmado del árbol cuesta 3.400 pesos dentro de Montevideo. “Voy, lo decoro con lo que tenga la persona, y en enero vuelvo a desarmarlo y guardarlo. Si quieren agregar luces, chirimbolos o un árbol nuevo, se suma aparte”, comenta.
Para quienes buscan un diseño completamente nuevo, Paiva trabaja estilos, colores y materiales según el gusto del cliente. Hay quienes llegan con ideas vistas en internet y otros que le dan libertad total. “El diseño se arma según la casa, el estilo y la personalidad de cada familia”.

Tendencias 2025: colores, texturas, reciclaje y espacios
Cada Navidad trae diferentes modas, por lo que Paiva asegura que para este año los protagonistas serán el terciopelo y una paleta de colores oscuros. “El bordeaux está siendo furor, igual que el terciopelo en verde, azul noche y azul marino”.
Junto a esos tonos, también se imponen los materiales naturales y el uso de follaje —real o imitación— dentro del árbol. “Se usan muchísimo las hojas que no son del pino en si, queda divino y es fácil de hacer”. Aun así, asegura que el clásico rojo y dorado se mantienen firme. “Sigue siendo lo tradicional y nunca falla”.
En cuanto a costumbres, Uruguay destaca por conservar el armado del árbol el 8 de diciembre, algo que no ocurre en la mayoría de los países. “Tengo colegas que arrancan en octubre. Acá parece que noviembre está lejos, pero no… y está bueno para disfrutarlo más tiempo”, insiste.
Para aquellas personas con un presupuesto más limitado, la decoradora ofrece alternativas creativas como pintar o forrar con tela aquellos adornos utilizados en años anteriores. Agrega que “los chirimbolos forrados en terciopelo están de moda y quedan preciosos”.
Incluso con adornos repetidos, es posible generar transformaciones: “Un árbol que todos los años era rojo y dorado lo renové agrupando los chirimbolos por color, haciendo racimos. Solo eso ya lo cambia completamente”.
También sugiere incorporar elementos hechos a mano: flores de tela, moñas grandes, retazos de prendas viejas, listones o adornos de madera.
En el caso de las familias que habiten en espacios más reducidos, Paiva recomienda los árboles slim, los cuales ya se introdujeron al mercado uruguayo. Ideales para espacios chicos, por más que su diámetro sea pequeño, no dejan de ser frondosos y altos.
Pero aclara que no todo gira en torno al árbol; hay alternativas: “Muchos no ponen árbol por niños o mascotas, pero se pueden decorar puertas, ventanas, la cocina, el comedor, la estufa”. También agrego que un buen aliado en la decoración son las coronas que se suelen poner en la puerta de entrada de los hogares, afirmando que “no son solo para la puerta principal” y pueden encontrar grandes espacios dentro de la casa.
“El árbol no es solo para Navidad”
Al finalizar la entrevista, Natalia Paiva deja un mensaje que resume su filosofía: “Disfruten la Navidad desde noviembre. El árbol no es solo para el día de Navidad. Aunque no pasen la cena en su casa, lo disfrutan todo el mes. La decoración cambia la energía del hogar”.
También recuerda que cada familia puede adaptar su estilo, su presupuesto y su espacio. “Es cuestión de charlar, ver qué necesitan, porque cada casa y cada dinámica es distinta”. Para quienes deseen contactarla, su página de Instagram es Natalia Paiva Decor y su WhatsApp —publicado en su biografía— es 095 834 357.
Finalmente, deja una reflexión: “No se precisa tener una casa de revista para tenerla bonita. Con pequeños detalles y amor, todos podemos construir un lugar agradable, nuestro refugio”.


PARA ESO NECESITÁS CAPITAL, EL QUE NOS QUITÓ EL GOBIERNO COLORINCHE DURANTE 5 AÑOS PARA ENTREGÁRSELO A LOS MALLAS DE ORO. APENAS LLEGAN A FIN DE MES COMO PARA ESTAR BOLUDIANDO CON UNA FIESTITA DE CONSUMO UN MES ANTES. LA MAYORÍA APENAS TIENE PARA COMER, MENOS PARA ESA FISTITA DE FANTASÍA NAVIDEÑA.