Durante tres jornadas se desarrolló el Seminario Taller Internacional Dǎoyǐn Yǎngshēng Gōng, evento oficial de la International Dǎoyǐn Yǎngshēng Gōng Federation y de la Asociación Dǎoyǐn Yǎngshēng Gōng Uruguay. La actividad tuvo como sede Punta del Este, en el Octógono de Agó, en Punta Ballena.
El seminario estuvo a cargo de la maestra Wú Huìmǐn, secretaria general adjunta de la International Dǎoyǐn Yǎngshēng Gōng Federation, discípula heredera de primera generación del fundador del método, el Gran Maestro y profesor académico Zhāng Guǎngdé. Además, la maestra Wú es expresidenta de la Asociación de Qigong para la Salud de Fuzhou, en China. En diálogo con Diario La R, explicó las principales directrices de este encuentro, que reunió a participantes de distintas latitudes.
El programa incluyó diversas temáticas a lo largo de los tres días. Por un lado, se abordó el Dǎoyǐn Zen, centrado en ejercicios para tranquilizar la mente y promover la salud mental. Por otro, el Dǎoyǐn Baojiàn Gōng, orientado al cuidado integral del cuerpo, la mente, las emociones, la respiración y la energía. Asimismo, se trabajó con ejercicios terapéuticos enfocados en el corazón, la sangre y el sistema circulatorio, vinculados a problemáticas cardiovasculares.

En esa misma línea, se incorporaron prácticas destinadas a mejorar la flexibilidad corporal mediante trece estiramientos, así como ejercicios orientados al sistema digestivo, incluyendo estómago, bazo y páncreas, además de afecciones como la diabetes. También se abordaron métodos terapéuticos para la longevidad, el sistema Dǎoyǐn Yǎngshēng Gōng Shí’èr fa y ejercicios para la salud general. A su vez, se desarrolló el curso oficial de capacitación para rendir exámenes de instructores internacionales de la federación.
Cuidado integral
Según explicó la maestra, este método combina principios del Tai Chi y el Qìgōng y actúa corrigiendo y alineando la postura corporal, relajando el cuerpo, activando la mente y regulando la respiración. A su vez, fortalece la concentración, la coordinación, el equilibrio y la flexibilidad, al tiempo que estimula los meridianos energéticos, contribuyendo a una armonía integral de la salud. Se trata de una práctica de movimientos suaves y lentos, accesible para personas de todas las edades y condiciones físicas, ya que puede realizarse tanto de pie como sentado, sin impactos.
Por su parte, Rubén Martínez Izaguirre, organizador del evento, presidente de la Asociación Cultural China y director general del Instituto de Cultura China en Uruguay, señaló que el seminario fue declarado de interés ministerial por el Ministerio de Educación y Cultura, de interés departamental por la Junta Departamental y la Intendencia de Maldonado, y de interés municipal por el Municipio de Punta del Este. Asimismo, destacó la participación de asistentes provenientes de España, China, Estados Unidos, Argentina, Brasil y Uruguay.

En este contexto, los instructores afiliados a la Asociación Dǎoyǐn Yǎngshēng Gōng Uruguay rindieron exámenes para obtener la certificación internacional otorgada por la federación. Este proceso respalda la formación profesional y garantiza a los practicantes una enseñanza alineada con los lineamientos e investigaciones desarrolladas por la organización.
La Asociación Dǎoyǐn Yǎngshēng Gōng de Uruguay es socia fundadora y única representante en el país de la International Dǎoyǐn Yǎngshēng Gōng Federation. Participó de manera presencial en su fundación en China en marzo de 2025, instancia en la que también estuvo presente Martínez, quien además se desempeña como su presidente.
En relación con los orígenes de la práctica, la maestra explicó que fue creado por el Gran Maestro Zhāng Guǎngdé, profesor de la Universidad de Deportes de Pekín, quien desarrolló este sistema hace más de 40 años. Actualmente, cuenta con numerosos seguidores en todo el mundo.
Wú Huìmǐn comenzó a difundir esta disciplina en 1997, inicialmente en Argentina, país en el que residió durante 25 años, siempre con el objetivo de promover la salud. En la actualidad, también impulsa su desarrollo en Uruguay, donde se desempeña como presidenta honoraria de las asociaciones de Dǎoyǐn Yǎngshēng Gōng de Argentina y Uruguay.
Asimismo, destacó la integración de otras expresiones como el Tai Chi y la danza china, en un marco más amplio de difusión cultural. En ese sentido, mencionó el apoyo a la organización del Año Nuevo Chino en Uruguay, promoviendo la participación de alumnos y la difusión de la danza, con el objetivo de fortalecer el intercambio cultural entre China, Uruguay y Argentina.
En cuanto al sistema, explicó que se basa en la medicina tradicional china y trabaja sobre la energía a través de movimientos específicos que estimulan los meridianos y mejoran la circulación. De este modo, actúa sobre los órganos, favoreciendo su funcionamiento.

Según indicó, personas con diferentes afecciones pueden experimentar mejoras con la práctica, ya que contribuye a elevar la energía y también cumple una función preventiva. En ese sentido, mencionó casos de mejoras en problemas crónicos como el asma o la presión arterial. El objetivo es que más personas conozcan esta disciplina, la incorporen a su vida cotidiana y logren un mayor equilibrio y bienestar.
Consultada sobre la relación con el concepto de “nutrir la vida”, señaló que el sistema trabaja en profundidad los meridianos mediante movimientos y técnicas de respiración que estimulan la circulación energética y la conexión con los órganos. Su propósito central es elevar la energía vital y equilibrar cuerpo y mente.
Desde el punto de vista institucional, destacó el crecimiento del sistema y su vinculación con el ámbito académico. En Uruguay ya se desarrolla en instituciones privadas, donde los instructores cuentan con formación específica, y se proyecta su incorporación en espacios de salud como hospitales y sanatorios.
Se trata de una práctica terapéutica sin contraindicaciones, accesible para cualquier persona, incluso para quienes presentan movilidad reducida o se encuentran en silla de ruedas o en cama.
Puente cultural
Finalmente, en relación con el vínculo cultural entre Uruguay y China, la maestra subrayó que este tipo de instancias favorece el intercambio permanente. Delegaciones viajan, se capacitan y comparten conocimientos, al tiempo que se promueve la participación internacional, lo que también impacta en el turismo.
La elección de Punta del Este responde, en parte, a que la sede de la institución se encuentra allí, pero también a la búsqueda de un entorno natural adecuado para la práctica. El Octógono de Agó, en Punta Ballena, es un espacio tranquilo, construido bajo principios de permacultura, en sintonía con el enfoque de cuidado de la salud.

El contacto con la naturaleza resulta fundamental, ya que este sistema se sustenta en la medicina tradicional china, que promueve la armonía entre cuerpo, mente y entorno. No se trata únicamente de ejercicio físico, sino de un enfoque integral que contempla emociones, funciones orgánicas y energía, vinculado directamente con el concepto de bienestar. Incluso, algunas facultades, como las de psicología, han comenzado a incorporar este tipo de prácticas en su formación.
El seminario incluyó instancias teóricas y prácticas. En la parte teórica se abordaron los meridianos, sus conexiones y puntos, mientras que en la práctica se trabajó directamente sobre los ejercicios. Al finalizar, los participantes recibieron material audiovisual para continuar con la práctica en sus hogares.
El evento fue organizado por la International Dǎoyǐn Yǎngshēng Gōng, la Asociación Dǎoyǐn Yǎngshēng Gōng Uruguay, la Asociación Cultural China, el Instituto de Cultura China en Uruguay y el Centro Mùlán de Vitalidad Uruguay. Contó con el apoyo de la Embajada de la República Popular China en Uruguay, el Ministerio de Educación y Cultura, la Intendencia de Maldonado, la Junta Departamental de Maldonado y el Municipio de Punta del Este.

