Después del golpe no se produjeron detenciones, ni represión policial, ni censura, ni violaciones de los derechos humanos, motivo por el que algunos historiadores lo han calificado como «golpe bueno».
En 1994 firmó un alto el fuego en Lusaka, pero los enfrentamientos y sabotajes continuaron. A pesar de sanciones de la ONU en 1997-1998, Savimbi mantuvo tropas y control sobre minas de diamantes y recursos agrícolas, financiando su ejército.
En el Tour de Francia, la competencia más prestigiosa del calendario mundial, alcanzó su mejor resultado al finalizar en la cuarta posición de la clasificación general.
Su libro Cuentos de amor de locura y de muerte consolidó su prestigio como maestro del relato breve.
