La diputada oficialista Liz Acosta reconoció que dentro del sector cartista existe malestar por el proyecto de ley que busca retirar a los gobernadores el manejo del programa de alimentación escolar Hambre Cero. La iniciativa plantea centralizar la administración del plan, actualmente gestionado en parte por las gobernaciones.
Acosta, quien integra el equipo político del gobernador de Alto Paraná, César “Landy” Torres, admitió que la propuesta generó incomodidad dentro del propio movimiento político, ya que el proyecto fue impulsado desde el mismo sector.
La legisladora señaló que tanto el gobernador como otros dirigentes del departamento se encuentran molestos con la iniciativa, al considerar que podría afectar la gestión del programa en la región.
“Él está molesto, yo también estoy molesta y triste como alto paranaense”, expresó la diputada. Según explicó, el programa de alimentación escolar es bien recibido por la comunidad educativa y por las familias de los estudiantes, lo que vuelve aún más sensible cualquier intento de modificar su administración.
Acosta sostuvo que el plan ha generado resultados positivos entre niños, padres y docentes, y que la posibilidad de retirarlo de la órbita departamental genera preocupación. “Todos los niños, niñas y adolescentes están recibiendo este programa con mucha alegría y entusiasmo, así como los padres y docentes. Pensar en quitar eso o centralizarlo es muy triste”, afirmó.
Pese a la tensión generada por el debate legislativo, la diputada intentó bajar el tono de la controversia política. Indicó que, por el momento, no se habla de una ruptura dentro del movimiento y confía en que el Poder Ejecutivo pueda intervenir para encontrar una salida al conflicto.
“Creemos que esto se puede conversar dentro de la bancada y encontrar un punto de acuerdo”, señaló, al referirse a las reuniones internas que mantendrán los legisladores para analizar el proyecto.
El debate sobre el control del programa Hambre Cero también tiene un trasfondo político. En el departamento de Alto Paraná se vive una fuerte disputa de cara a las elecciones internas municipales previstas para el 7 de junio, lo que ha intensificado las tensiones entre distintos sectores del oficialismo.
Sin embargo, Acosta evitó confrontar públicamente con otros referentes del partido, en particular con el influyente clan Zacarías, con quienes su sector mantiene diferencias políticas en la disputa por la candidatura a la intendencia de Ciudad del Este.
“Yo no quiero ser imprudente ni adelantar opiniones. Primero quiero hablar con algunos colegas, escuchar lo que piensan y conocer la postura de la mayoría”, expresó la legisladora.
En ese sentido, adelantó que la discusión continuará en el seno de la bancada oficialista, donde cada legislador podrá exponer su posición antes de definir el rumbo del proyecto.
La iniciativa legislativa ya cuenta con media sanción del Senado y ahora deberá ser analizada en la Cámara de Diputados, donde se espera un debate marcado tanto por el impacto social del programa como por las tensiones políticas que rodean su administración.

