El presidente de la Cámara de Comercio Paraguayo Americana (AmCham Paraguay), Peter Hansen, afirmó que la fuerte apreciación del guaraní frente al dólar está encareciendo la llegada de inversiones productivas desde Estados Unidos, aunque reconoció que algunos sectores estratégicos continúan despertando interés por el potencial de recursos disponibles en el país.
En declaraciones, Hansen explicó que la depreciación del dólar frente a la moneda paraguaya —estimada entre 15% y 20% en los últimos años— provoca que “sea más costoso para las empresas americanas venir e invertir en Paraguay”.
Según detalló, actualmente las compañías estadounidenses deben pagar cerca de un 20% más para adquirir guaraníes y cubrir costos como salarios y gastos operativos. “El tipo de cambio está actuando en contra del flujo de inversiones productivas”, sostuvo.
Hansen recordó que hace algunos años el dólar se ubicaba en torno a G. 8.000, mientras que actualmente cotiza alrededor de G. 6.500, lo que calificó como una apreciación “bastante dramática” del guaraní. Este escenario, señaló, podría frenar temporalmente la llegada de capital extranjero destinado a proyectos productivos.
Como ejemplo del impacto, mencionó el salario mínimo. Hace un año, con un dólar a G. 8.000, el sueldo mínimo de G. 2.899.048 equivalía a unos US$362. Hoy, con un tipo de cambio cercano a G. 6.500, el mismo monto representa aproximadamente US$ 446. Para los inversores extranjeros, esto implica mayores costos en dólares.
En contrapartida, indicó que muchos fondos están optando por invertir en bonos paraguayos denominados en guaraníes, una tendencia que —según dijo— está impactando en el mercado cambiario.
Respecto al rol del Banco Central del Paraguay (BCP), Hansen sostuvo que la autoridad monetaria interviene de manera puntual para mantener el orden en el mercado, permitiendo que el tipo de cambio refleje la oferta y la demanda, pero evitando fluctuaciones bruscas. Añadió que en los últimos meses el BCP aumentó sus reservas internacionales mediante la compra de divisas, incrementando la oferta de guaraníes y moderando así la apreciación de la moneda local.
Interés en energía, minería y cripto minería.
Pese al contexto cambiario, Hansen aseguró que existen sectores que continúan atrayendo el interés de inversores estadounidenses, especialmente en energía y minería. Explicó que la economía de Estados Unidos atraviesa una transformación significativa impulsada por la inteligencia artificial, que demanda fuentes de energía baratas y confiables, así como minerales estratégicos como litio y titanio.
En ese sentido, indicó que empresas ya están acelerando tareas de prospección en Paraguay y que se observan “buenas señales”. También mencionó el interés en proyectos de criptominería que buscan aprovechar la energía relativamente barata de la hidroeléctrica Itaipú Binacional.
No obstante, advirtió que se trata de una inversión “de doble filo”, ya que el superávit energético proveniente de Itaipú no es ilimitado y el país podría enfrentar tensiones en el suministro en los próximos años si no se amplía la capacidad de generación.
En ese marco, Hansen consideró necesario avanzar hacia una mayor apertura del sector eléctrico y cuestionó el carácter monopólico de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE). A su criterio, se deberían generar condiciones para trabajar conjuntamente con el sector privado e impulsar nuevas fuentes como la energía solar.
Finalmente, destacó la obtención del segundo grado de inversión por parte de Paraguay, al que comparó con una “tarjeta verde” que habilita a numerosos fondos internacionales —que por normativa solo pueden invertir en países con al menos dos calificaciones de grado de inversión— a desembarcar con capital en el mercado local. Según concluyó, este logro contribuye al mayor flujo de inversiones financieras y también a la apreciación del guaraní.

