Entre el perfume del poder y el olvido del pueblo
En el siempre cambiante tablero del Ministerio de Salud Pública, hay silencios que suenan más fuerte que los anuncios.
Los voceros charrúas participaron en mesas de trabajo sobre soberanía de los territorios ancestrales.
Porque sin justicia no hay república, y sin presupuesto no hay justicia. Lo demás —los discursos, los actos, los informes— son solo literatura administrativa.
“El Mercosur es como un matrimonio largo: ya no hay pasión, pero separarse sale muy caro”.
El secretario general António Guterres encarna una ONU debilitada, reducida a comentar los conflictos en lugar de resolverlos. Mientras el planeta se consume en guerras, desigualdad y caos, el organismo que debía ser la conciencia del mundo se hunde en la irrelevancia.
En Uruguay, el poder no ruge: bosteza. No impone, modula. No manda, sugiere.
