El secretario general António Guterres encarna una ONU debilitada, reducida a comentar los conflictos en lugar de resolverlos. Mientras el planeta se consume en guerras, desigualdad y caos, el organismo que debía ser la conciencia del mundo se hunde en la irrelevancia.
En Uruguay, el poder no ruge: bosteza. No impone, modula. No manda, sugiere.
El viceprimer ministro chino solo visita Uruguay en misión oficial a un país latinoamericano.
Uruguay debe posicionarse en la región como una reserva moral en política internacional.
Destruyen la legalidad en Argentina y ahora en Uruguay.
El narcotráfico ya no es una amenaza: es una realidad instalada en el corazón del país.
