En un nuevo gesto que combina apoyo político y financiero, el Tesoro de los Estados Unidos, bajo la dirección de Scott Bessent, ha decidido volver a extender su mano a la administración de Javier Milei. Esta vez, mediante una operación de venta de Derechos Especiales de Giro (DEGs), Washington ha transferido a Argentina la considerable suma de 808 millones de dólares, lo que permitirá al país cumplir con el pago de intereses al Fondo Monetario Internacional (FMI), cuyo vencimiento se produce este domingo.
Esta asistencia, concretada el 29 de enero, marca la tercera intervención directa de Bessent en un lapso de apenas tres meses, y resulta fundamental para evitar que el pago de US$ 833 millones consuma un impactante 75% de las reservas acumuladas por el Banco Central durante el primer mes del año.
La operación implica la transferencia de activos de reserva internacional (DEGs) desde el Tesoro estadounidense hacia las cuentas argentinas, a cambio de monedas convertibles. Esta ingeniosa estrategia financiera permite al país cumplir con sus obligaciones ante el FMI sin poner en riesgo su disponibilidad de dólares físicos.
De esta manera, Argentina se posiciona como el primer país en beneficiarse de este mecanismo en 2026. Durante el mes de enero, el Banco Central logró adquirir US$ 1.100 millones; sin esta asistencia, las reservas netas habrían quedado prácticamente estancadas tras el pago al Fondo.
Es importante destacar que Bessent ya había facilitado previamente US$ 1.185 millones en octubre y habilitado un swap de US$ 2.500 millones con el objetivo de evitar una posible devaluación durante la campaña electoral en EE. UU. La fluidez y efectividad de estas operaciones confirman que el ministro Luis Caputo ha hallado en Bessent un aliado estratégico de gran relevancia. Esta colaboración ha servido no solo para reestructurar la deuda, sino también para blindar el esquema cambiario de las presiones inflacionarias que han afectado al país en los últimos meses.
Sin embargo, es crucial señalar que el Banco Central aún enfrenta la necesidad de cumplir con los compromisos de los bonos Bopreal que vencen a finales de febrero. Economistas de renombre, como Domingo Cavallo, han expresado preocupaciones sobre la fragilidad de las reservas si no se implementa con urgencia la eliminación del cepo cambiario.
Con este nuevo giro de asistencia, el gobierno de Milei obtiene un respiro necesario para encarar la próxima revisión de metas con el FMI. Al mismo tiempo, la Casa Blanca, bajo la administración de Donald Trump, reafirma su compromiso de apoyo económico a la gestión libertaria de Milei, considerándola una prioridad en la región del Cono Sur.

